A estas alturas ya se habrán dado cuenta ustedes que Comeencasa defiende la organización y planificación de las comidas semanales en casa para comer bien y a sus horas (como decía mi madre). Y que en base a esta previsión, lo lógico es hacer la adecuada compra previa de alimentos. Pero en esta tarea, habrá que elegir el momento de meterse en la cocina, para que llegada la hora de la comida esté todo bajo control, y sea la comida quien espere a los comensales y no al revés. 

Suponemos que ya tenemos hecho el programa semanal de menús.

¿Cuando descongelar lo congelado? (Pescado o carnes), es decir, con cuanta antelación para tenerlos a punto al ponernos a guisar. Aquí hay que tener en cuenta que en invierno necesitaremos al menos 48 horas para que estos alimentos frescos se descongelen por completo, siempre en frío, a 5º aproximadamente. En el periodo estival seguramente bastará la mitad de tiempo.  

¿Cuando cocinar para congelar todo o parte?. Ocurre con los potajes y con los guisos. Con temperaturas veraniegas hay que tener en cuenta que las comidas recién hechas tardan más tiempo en enfriarse, tanto para dejarlas en nevera –que perjudicaría con su calor a los demás alimentos guardados-, como para meterlos en el congelador –que alteraría la temperatura interior media-. Por lo tanto, sería conveniente guisar en el hueco de la mañana si es posible, o en el de inmediatamente después del almuerzo. Con ello conseguiríamos que la comida no corra riesgos de infecciones.

Y si cocinamos simplemente para reservarlos para el día siguiente o el otro, sin congelar, y es una preparación fría, entonces no hay problema en el horario, porque podremos introducirla inmediatamente en el frigorífico.

Recuerdo que cuando trabajaba siempre me ponía a cocinar después de comer, no todos los días, sino dos o tres días a la semana, o los domingos por la tarde (creo que la mejor opción), porque tenía un tiempo libre muy limitado. Eso es lo que ocurre con la mayoría de los cocineros domésticos. Que el tiempo es el que hay y se debe aprovechar.  Porque comer en casa con nuestras propias elaboraciones es la gran inversión para la salud.

Personalmente cuido mucho la hora de cocinar, evitando que me pueda “coger el toro” y llegue el momento de la comida sin nada preparado; de hecho nunca salgo a la calle sin dejar el primer plato listo, por si acaso.

Y por supuesto, hay que evitar que se nos estropeen alimentos por no haberlos cocinado cuando correspondía, eso sería una desgracia culinaria.

Aparte de la presión auto aceptada de tener la comida preparada con suficiente antelación, siempre me guió la norma de que “la comida es lo primero”, porque tenía claro que dos horas más tarde estaría más cansada y guisaría con desgana. 

De todos modos, creo que el gran día para cocinar, al menos los platos principales, es el domingo por la tarde.

En esta entrada me gustaría conocer vuestras costumbres o aportaciones, si es posible.