Le hemos echado valor y hemos iniciado ya la Ruta del Tapeo de Cádiz, que se celebrará hasta el próximo 15 de agosto. Son 39 establecimientos de todos los estilos, ubicados en diferentes barrios de la ciudad. En esta ocasión hemos comenzado en la zona “beduina”, es decir, en Puerta Tierra. Al ser como cena, solo hemos podido visitar dos establecimientos, que por cierto han sido de un alto nivel en sus tapas.

Este año no somos jurado de la Ruta, por lo que tenemos libertad de opinar sobre las tapas que vayamos probando.

Cada bar o restaurante concursa con dos tapas: la Tapacai o general y la sección “Una de pescaíto”, dedicada a los productos del mar gaditano.

A PLOMO: al ir de tapeadores intrépidos nos instalamos en su pequeña barra, en la que nos atendieron igual de bien que de costumbre, cuando vamos al mediodía. El pan y los picos están incluidos en el precio de la tapa (5 euros cada una), con un vino o cerveza.

TAPACAI: Papas con chocos. En mi opinión, una tapa magistral. Sobre una base de puré van los chocos muy troceados, y las patatas al horno. Es una auténtica deconstrucción hecha al capricho del cocinero y el resultado es genial.

TAPA “Una de pescaíto”: Fideos con caballa. En un perol de hierro sobre un plato, en cantidad abundante, unos fideos cortos gratinados y al horno con la caballa frita previo un escabeche. Lleva una crema de mejillones, camarones y huevo. Otro plato magnífico.

En resumen, una magnífica cocina y una jefa de sala –Ángela- que es una magnífica profesional.

 

TEMPUS FUGIT: se trata de un bar restaurante que apenas lleva un mes funcionando en la calle Almirante Vierna, muy cerca del establecimiento anterior. Lo regenta Jesús Palma, que fue jefe de cocina del Sopranis. El local –con diez mesas bajas- cuenta también con una pequeña terraza exterior. La cocina está a la vista del público. El pan estaba delicioso, hecho con cúrcuma y frutos.

TAPACAI: Huevo no frito. Es un trampantojo de huevo frito, que en realidad lleva la yema curada, sobre una base de puré de patatas. Riquísimo.

TAPA “Una de pescaíto”: Surtido de chipirón, choco y boquerón. Es un variado de pescado –marinados y fritos- un plato de excelente emplatado y sabor. Diseño en cocina.

El servicio de Tempus Fugit es muy atento e involucrado. Tendremos que visitarlo en otra ocasión fuera de la Ruta del Tapeo, porque creo que merece la pena probar esta cocina.

Los precios de estas tapas o raciones, cuestan entre 3,50 y 5.00 euros, incluyendo pan y bebida.

Y por supuesto, salimos con los pasaportes sellados, prueba de que habíamos pasado por el lugar.

(Seguiremos informando….)