El pasado sábado asistimos con varios amigos blogueros en el mercado central de Cádiz, a la presentación de la mojama con IGP de Barbate e Isla Cristina. Ya estuvimos en un acto similar en Sevilla. Pero se trataba de acompañar el escenario más genuino que en la gastronomía puede tener una ciudad: su mercado. Pero la actividad bloguera continuó con una sesión de degustación en los puestos de carne de retinto (número 58), con ganadería propia ecológica de Vejer de la Frontera.

En cuanto al acto de la mojama con IGP, estuvieron presentes el alcalde de Barbate, Miguel Molina, representantes del Consejo Regulador y de las marcas HERPAC y LA CHANCA por Barbate, además de un representante de la Junta de Andalucía, entidad que ha apoyado en todo momento la tramitación de esta singular Indicación Geográfica Protegida con origen en dos provincias andaluzas. En Huelva están incluidas las marcas USISA y FICOLUMÉ. Por tanto, es importante seleccionar la mojama que lleva el logotipo distintivo de la IGP, como certificado de calidad.

Con la IGP mojama de Barbate e Isla Cristina, ganan las costas de Cádiz y Huelva, con un mismo producto artesano de gran perfil nutricional, que genera riqueza y ofrece empleo en empresas familiares, además de conservar una tradición milenaria. 

La campaña sobre la mojama con IGP continuará en otros mercados gastronómicos españoles. El próximo será San Sebastián.

Sin salir del mercado de abastos, tuvimos la oportunidad de conocer de cerca la calidad de la carne ecológica de retinto gaditana, bajo la marca de Enrique Camelo, ganadero de cría selecta. Probamos una picada de retinto en formato hamburguesa, así como los chicharrones especiales. Todo ello en un mercado de abastos a rebosar, en un sábado de temperatura levemente calurosa pero muy llevadera.

Conocer los productos de estos puestos nos ha despertado el deseo de conocer la ganadería en su lugar de origen y así nos lo han propuesto.

No tengo que decir el papel tan importante que juegan nuestros mercados de abastos en la economía alimentaria. Traen los mejores productos de la provincia, poniéndolos a disposición de propios y visitantes, mientras se practica el contacto verbal con los vendedores y se facilita información de sus distribuidores y proveedores.

Gracias a ellos podemos conocer la riqueza gastronómica de Cádiz desde el mar al campo: pescados, carnes, frutas, verduras, aceites, quesos, encurtidos, conservas, vinos, legumbres, etc., toda la provincia en un mercado. Dejémonos llevar por él y valoremos lo que nos ofrece para nuestra mejor cocina casera.