Dicen los observadores que aunque seamos expertos cocineros, en nuestros hogares solo solemos elaborar un máximo unas 40 recetas en el día a día de modo fijo, es decir, que no nos comemos el coco demasiado a la hora de cocinar y buscar más platos nuevos, originales o innovadores, por aquello de sorprender a nuestra familia. Yo me lo creo.

Cocinar a diario en casa supone una rutina que lucha por dejar de serlo, porque no está bien repetir recetas durante la semana, al menos en los platos principales.

Hay que comer bien todos los días, y hay que cocinar sí o sí, se tengan o no ganas, lo que quiere decir que estamos dispuestos a lidiar con una dificultad media en nuestros platos, y mejor con recetas ya conocidas y superadas, que haremos con más facilidad y rapidez.

Es normal recurrir a nuestra misma receta de arroz, de pollo, de pasta o de legumbres, porque nos dan buenos resultados y los demás acaban contentos.

Me pongo nerviosa al leer en algunos libros de cocina –sobre todo los referidos a las cenas- , y ver la excesiva variedad de menús planificados para nuestros hogares. Muchos y variados son los ingredientes empleados, algunos bastante exóticos, y me pongo a pensar en lo complicado de aprovecharlos en el caso seguro de que sobren.  Creo que las cenas son el huevo o el pescado y la verdura en diferentes formatos, para comer bien y poco. 

Yo misma he repasado las recetas más elaboradas en casa y (aunque la verdad, no las he contado, y a pesar de tener en el blog unas seiscientas), no creo que cocinemos más de cuarenta; aunque sí es cierto que varían de acuerdo con la temporada: hay recetas de verano y de invierno muy definidas, en función del producto y de la temperatura de que haga. 

Total: que no estoy mucho por la labor de variar los menús con tanta asiduidad. Más bien se varía en función del día de la semana, de la estación del año y del clima; sin perjuicio de que los fines de semana se cocine algo distinto o cuando tenemos invitados en casa.

Repetimos las recetas que más gustan a los nuestros. Y teniendo en cuenta el poco tiempo con el que contamos, además de organizarnos para cocinar como para comer bien y a diario (almuerzo y cena), hay que optar por las comidas más simples y ricas y las que optimicen mejor los distintos ingredientes empleados. Me horroriza descongelar algún pescado o alguna carne para ser cocinada, si sospecho que la cantidad es excesiva para los que vamos a comer y luego va a ser difícil su congelación. Es mi opinión.

Y tú: ¿Cuántas recetas haces habitualmente en casa?.