Un postre rico y sano que no es importante en sí mismo (aunque sea una fuente de vitaminas), sino por sugerir que deberíamos tener prevista su elaboración cuando en una mesa van a comer más de dos personas. Y sobre todo si vemos que la fruta se nos va deteriorando por olvido.  Este tipo de recetas suele llevar azúcar o miel (yo no lo veo necesario en absoluto), y también algo de leche (eso ya es opcional). En fin, un puré de frutas para todas las edades, que prescinde de azúcar y permite saborear un postre con rapidez, pues se hace con cierta antelación.

Ingredientes: 2-3 personas

300 g de mango, 2 fresas medianas, 3 kiwis verdes. El chorro de leche es opcional.

Pelar el mango, quitar el pedúnculo a las fresas, pelar los kiwis, y disponer todo troceado en un vaso de batidora. Distribuir en pequeños boles y guardar en nevera hasta su consumo. No debería pasar mucho tiempo para que la fruta no pierda propiedades.

Es ideal para los niños, que así se van acostumbrando al punto de azúcar que ya lleva la fruta en sí misma.