Me gusta tener siempre un arroz salteado (o salvaje como lo llaman), bien cerrado en fiambrera y en frigorífico, para añadir como guarnición. La receta de arroz con pasas y piñones es la más habitual en casa. Pero hoy hemos elaborado una pequeña variación, le hemos puesto de base una berenjena hermosa, junto a varias especias en el sofrito. Como nos ha gustado, pues aquí va la receta:

Ingredientes: 120 g de arroz basmati, ½ kg de berenjenas, un manojo de ajos tiernos, pizca de ajos rallados, una cucharada de jengibre molido, una cucharadita de menta fresca, un tomate maduro, media cucharadita de pimentón de Espelette, cucharadita de albahaca molida, un puñadito de almendras y sal.

Cocemos el arroz durante 11 minutos, en agua con la albahaca y un poco de sal. Reservamos.

Lavamos la berenjena, la cortamos en dados, le añadimos sal y la dejamos 10-15 minutos para que suelte el amargor. Al final la enjuagamos un poco y dejamos que escurra el líquido.

Pelamos los ajetes y los troceamos en rodajas. Pelamos y picamos el tomate. Reservamos todo.

En sartén amplia, con poco aceite de oliva virgen extra, ponemos el ajo rallado, los ajetes, el tomate troceado, el jengibre y el pimentón de Espelette.  Dejamos todo unos diez-quince minutos a fuego medio.

Ponemos la berenjena y las almendras y un poco de sal. Dejamos otros diez minutos. Y añadimos el arroz cocido, salteamos y ponemos a punto de sal.

NOTA: el pimentón de Espelette tiene un toque picante, por lo que hay que dosificarlo.