El pasado día 13 de febrero se celebró el Día Nacional del Desayuno, y con tal motivo, la Fundación Española de la Nutrición organizó una jornada titulada “Estado de situación sobre el desayuno en España”. De este congreso he recibido un amplio y pormenorizado informe sobre la primera comida del día.

Según la Fundación, puede llamarse desayuno a toda aquella ingesta que supere a un vaso de leche o a un zumo de naranja.

Y además, un desayuno saludable tiene que ser variado, completo, equilibrado y satisfactorio. Si bien no se considera que haya un desayuno “ideal”, puesto que hay muchas combinaciones, adecuadas a las necesidades, circunstancias personales, a los alimentos existentes en la zona y a las costumbres familiares.

 No obstante, todo el mundo está de acuerdo en que un desayuno completo debe aportar el 20-25% de las necesidades energéticas diarias, al tiempo que incluir cuatro grupos de alimentos como mínimo.  De todos modos, se aconseja variar la composición del desayuno dentro de un catálogo de alimentos saludables y nutritivos. Por enumerar los imprescindibles:

Los lácteos: aportan muchos nutrientes; proteínas de alto valor biológico, grasa, hidratos de carbono, vitaminas liposolubles (los enteros), fósforo y calcio (Muy absorbible).

Los cereales y derivados: aquí se incluyen el pan, las galletas, la bollería casera y los copos de cereales….Los cereales aportan vitaminas grupo B y minerales, y si son de grano entero también fibra insoluble (excelentes para el tránsito intestinal). Es importante indicar que los cereales deberán ser integrales y no azucarados (como suelen ser los de desayuno).

Fruta fresca, batidos y zumos naturales: las frutas son esenciales en una dieta variada, equilibrada y nutritiva; las frutas aportan sobre todo hidratos de carbono, fibra y vitaminas hidrosolubles. Y es necesario su consumo en forma de fruta fresca (NO BATIDO-LICUADO, pues se perdería mucha fibra y vitaminas.

Otros alimentos: que pueden estar presentes en el desayuno y que sirven para complementar correctamente la ingesta son el aceite de oliva virgen extra, la mantequilla, el tomate, los frutos secos, los huevos, el jamón, el café, el azúcar, la miel o la mermelada…es decir, no están en el grupo anterior.

Concluyendo, el desayuno debe incluir estos cuatro grupos de alimentos, pues el conjunto de todos ellos nos van a dar hidratos de carbono complejos, fibra, proteína, agua y grasa, además de vitaminas y minerales.

 En cada país del mundo se desayuna distinto, aunque las recomendaciones y las calorías son las mismas. Un estudio realizado recientemente ha apuntado a Italia en la posición 1 como más sano, seguido de Islandia, Suiza, Singapur, Australia, España, Japón, Suecia, Israel y Luxemburgo.  

En España es muy habitual la leche con café o chocolate, junto a galletas, cereales, pan o fruta. Pero según indica la Fundación Española de la Nutrición en su estudio científico ANIBES, solo el 25% de la población toma un desayuno completo.

Y la Encuesta Nacional de Salud de España, realizada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, sobre 21.500 hogares: el 12,24% tomo solo algo líquido (café, leche, té, chocolate o cacao, yogur, etc.); el 1,74% líquido más fruta o zumo; el 57% líquido y pan o bollería; y el 9.71 líquido y fruta o zumos y pan. Y el 3,36% de la población de estudio no suele desayunar. Solo un 2,8% realizan un desayuno de calidad (lácteo, cereal y fruta).

Otro dato que aportan es la duración del desayuno, que está entre 9 y 12 minutos, dependiendo del día si es laborable o festivo. Los adultos mayores son los que emplean más tiempo en desayunar.

Así, el 25 % de la población total española realizaría un desayuno completo, el 37% lo haría de forma aceptable y el 38% de la población realizaría un desayuno incompleto (dándose en todos los grupos de edad).

La mujer gestante o lactante debe cuidar su dieta especialmente, aumentando diariamente las calorías, evitando el consumo elevado de azúcares, bollería industrial y otros productos ricos en grasas (riesgo de diabetes gestacional).

En cuanto al desayuno, es conveniente recordar que se debe evitar el consumo de elevado de azúcares, bollería industrial y otros productos ricos en grasas y azúcares, que aumentan potencialmente el riesgo de diabetes gestacional. Y su desayuno debe incluir leche, quesos o derivados (calcio), además de consumir un aporte extra de hierro, una hora antes de desayunar para facilitar su absorción. Completará su desayuno con fruta o zumos naturales, y otros alimentos como los indicados anteriormente.

Y por concluir, indicar que el consumo de embutidos debe ser algo ocasional y siempre calentado (la carne cruda lleva riesgo).

 

Fuente: Fundación Española de la Nutrición.