¿Habrá algo más decorativo que un bodegón con frutas variadas? ¿O un frutero lleno sobre una encimera de cocina o una mesa del salón?. Pues resulta que comemos menos fruta desde el año 2010, concretamente 800 millones de kilos menos según la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas Vivas. Los fruteros cada vez pintamos menos, y en algunos hogares ni siquiera estamos. ¿Qué ha pasado?.

Durante muchos años, en los hogares organizados y limpios he sido protagonista al facilitar los tentempiés de media mañana y las meriendas. Mis diseños eran de cristal, a veces de varios pisos, como el de la imagen. Ahora tengo menos trabajo, compran poca fruta. A veces incluso me esconden por estar vacío, o simplemente no existo. Soy un pedazo de frutero de cristal.

Reconozco que el precio de la fruta fresca y de calidad tiene un precio que no puede competir con la vulgar bollería, las bebidas azucaradas o los alimentos ultraprocesados. Este es un hecho lamentable, pero cierto.  También hay mucho flojo/a al que le cuesta pelar la fruta….. prefieren abrir un paquete de galletas…. Ellos se lo pierden.

También los supermercados tienen mucha culpa al colocar la fruta en sitios poco visibles (las patatas fritas siempre están visibles, ¡qué casualidad!).

Yo quiero trabajar como antes. Da igual el modelo que me elijan. Aquí soy de tres pisos que da para contener de 4 a 5 kilos de fruta, que se acaban en cuatro días a lo sumo. La labor de los fruteros es sobre todo tener la fruta al alcance de todos y punto.

Otra cuestión es que la gente guarda cada vez más la fruta en las neveras, lo que hace que pase desapercibida para los más pequeños de la casa. No se ven y no se consumen.

La fruta a temperatura ambiente madura más rápido y hay que consumirla antes; por tanto habrá que comprar menos cantidad cada vez y con más frecuencia (mejor dos veces en semana), para que además esté en su punto justo de maduración.

Lo ideal es tener la fruta a mano, a la vista (cocina o comedor o salón), para cogerla fácilmente. Y si es fácil de pelar mucho mejor (por ejemplo el plátano), lavándola bajo el grifo para evitar el cuchillo. Tener fruta disponible en casa debe ir acompañado de no tener alimentos superfluos. Para mí la felicidad completa.

Solo entiendo que necesiten nevera para su conservación las frutas de gran tamaño una vez abiertas (sandía, melón, piña o papaya). El corte y la mejor presentación de éstas es tarea de los mayores de la casa. Y un buen recurso es comprar las frutas cortadas y envasadas, cada vez más frecuentes en las buenas fruterías.  

En puntas de trabajo, yo necesitaría incluso un segundo frutero como ayuda o refuerzo, para la fruta más pequeña o para los frutos secos (mis mejores aliados). Aquí puede haber trabajo para los dos.

Todo lo que ofrezco con la fruta es bueno: fibra, grasas saludables, proteínas, muchas vitaminas y minerales: calcio, magnesio, potasio, fósforo o vitamina E y B.

¡¡Necesito trabajar como antes!!

Aquí os dejo instrucciones de Cristina Galiano sobre la Conservación de las frutas: