Transcurrió 2017 con Huelva como capital gastronómica, y nos queda la sensación de lo hecho y de lo que aún queda por hacer allí para promocionar esta provincia andaluza, para mí la más rica y variada de las ocho en alimentos y recursos gastronómicos. No obstante, es cierto que antes, ahora y luego suenan nombres hosteleros para recomendar en este universo al que todos invocamos para disfrutar.

Hace unos días almorzamos en Guatiné, un lugar ya referencia en el centro de Huelva capital, que lleva unos 4 años tomándose en serio su establecimiento y su trabajo.

En el tramo peatonal de la calle Miguel Redondo, se encuentra este bar&restaurante que luce un espléndido local con varios ambientes. Comenzando por una terraza de buenas dimensiones, un espacio de mesas altas y barra para tapeo ligero,  mesas bajas para comida informal, y un comedor más serio al final del establecimiento. 

La decoración está muy conseguida y se hace agradable la estancia por todos sus detalles. El servicio de sala es especialmente atento y dispuesto.  Guatiné cuenta con numerosas referencias de vinos de toda España, si bien encontramos pocos vinos de la provincia onubense para probar por copas. El que viene de fuera desea lo de la tierra. Igual ocurrió con las cervezas artesanas, no tienen las propias. 

Como nos suele ocurrir, tenemos limitaciones en número de platos al ser solo dos personas. Pero pedimos lo más interesante de la carta según nuestro gusto, junto a alguna recomendación. La carta –no demasiado extensa pero muy interesante-, tenía algunas propuestas que me parecieron originales como el tomate rosado aliñado (supongo que el tomate de Aracena), así como las croquetas de verduras, que suelen renovar de ingredientes con cierta frecuencia.

Ensaladilla de pulpo, croquetas de calabacín, rape sobre cuscús de coliflor y mayonesa de soja y albóndigas de choco, -platos muy completos-, fueron nuestro almuerzo.

A destacar: la ensaladilla bajo el pulpo, el cuscús y el magnífico postre de peras confitadas al vino tinto que nos encantó.

En cuanto al pescado (pulpo y rape), los habría preferido en otra elaboración, ya que en Guatiné optan por el pescado a la brasa y en mi opinión esta técnica no muestra el potencial de este pescado.  Es mi visión personal. 

Por lo demás, un lugar recomendable para todo aquel que visite la capital onubense.