Dicen los entendidos que a lo largo del año debemos consumir verduras de todos los colores, según la que esté de temporada. Ahora nuestras fruterías ofrecen y lucen, entre otras hortalizas de invierno, los pimientos amarillos. Compré unos cuantos, recordando que en alguno de mis libros de cocina había leído una receta de pimientos de este color. El libro es “Alimenta tu corazón”, Recetas mediterráneas para cuidar la salud (Ediciones Nobel, 2010) y está escrito por los doctores Carmen Garcés y Carlos Lahoz. Pues de eso va hoy mi receta, que tiene algunos cambios sobre la original.

Ingredientes para 3 personas:

4 pimientos amarillos medianos, 1 patata mediana, 2 ramas de apio, 1 puerro pequeño y 1 cebolla pequeña, ½ litro de caldo casero (puerro, zanahoria, nabo, apio, perejil y pechuga de pollo, opcional creo), algunos taquitos de buen jamón, aceite de oliva virgen extra (2-3 cucharadas soperas), sal y especias según gusto.

Hay que tener preparado el caldo con antelación, así como los pimientos, que se asan en el horno durante 25-30 minutos, una vez caliente y a 180º, dejándose enfriar unas horas para poder pelarlos con facilidad.

Una vez fríos y sin piel, se trocean un poco los pimientos y se reserva algo de su jugo.

A partir de ahí, se rehogan en una cacerola con poco aceite el apio, puerro y cebolla picados. Se pone un poco de sal, se le añaden los pimientos y la patata pelada y troceada, se saltean suavemente y enseguida se vierte el caldo, dejándose cocer con la cacerola tapada durante unos 15 minutos. Al terminar se tritura todo muy bien.

La crema se sirve con unos taquitos de jamón por encima, que se pueden saltear un poco en un perol.

El plato tiene mucho sabor a verduras, ya que el caldo es muy potente, pero es digestivo y reconfortante en estos días de frío.

Los autores indican que esta crema lleva proteínas, sodio, calcio, carbohidratos, lípidos, hierro, fibra, vitamina A, E y ácido fólico. Se supone que es una crema beneficiosa para el corazón.

Como curiosidad del libro, subrayar la gran presencia del jamón serrano en gran parte de sus recetas. Y, como nota llamativa, decir que cada receta lleva asociado un maridaje de cerveza (con su variedad correspondiente) o de vino.