Comenzando el año con buenas propuestas de alimentación, publicamos un interesante texto que viene acompañado de su receta correspondiente; es de nuestra colaboradora Edith Gómez. Comer y disfrutar.

Preparar un plato de comida puede ser en bastante complicado aunque se trate de algo tan sencillo como una ensalada. Pero este no es motivo para sentirse mal, sino todo lo contrario: es una gran oportunidad para aprender. Además, hay que considerar todos los buenos beneficios que puede traer el elaborar platos que son del gusto una gran cantidad de personas.

 

Además de ello, hay que tener en cuenta que cuando se hace referencia a la comida mediterránea se habla de un conjunto de platos que se elaboran en las costas del Mar Mediterráneo. No obstante, esta región abarca las comidas típicas de otras regiones, pero sobre todo la jordana, otomana, italiana, entre otras.

 

Es decir, la comida mediterránea se formó en base a diversas gastronomías resaltando o incluyendo sus propios platos o elementos típicos, como lo son la uva, el trigo y la oliva. Por esta misma razón es que precisamente sus platos suelen ir acompañados de aceite de oliva, pan y vino.

 

Asimismo, hay que tener en cuenta que la comida mediterránea no es la famosa dieta mediterránea. Son cosas que, si bien no son opuestas, no pueden considerarse sinónimos. Las dietas mediterráneas ciertamente incluyen pan, uva y frutos secos al igual que la mayoría de los platos mediterráneos. No obstante, este último también incluye carnes y cualquier otro tipo de comida, y no se rige porque sea saludable o no. Sin embargo, la ensalada mediterránea puede incluirse en las dietas para bajar de peso.

 

Como es un plato que no falta en las mesas de muchas regiones del mundo, tampoco puede faltar en la tuya. Por eso te dejaremos a continuación la receta de la ensalada mediterránea para que puedas prepararla y sorprender con su delicioso sabor.

 

Ingredientes:

 

  1. Pepinos
  2. Tomate
  3. Pimentón
  4. Cebolla
  5. Queso feta
  6. Aceitunas negras
  7. Vinagre de vino tinto
  8. Aceite de oliva
  9. Tomillo y orégano seco
  10. Sal
  11. Pimienta
  12. Lechuga

 

Preparación:

 

  1. Lava con detenimiento la lechuga y asegúrate que quede totalmente limpia. Luego córtala en tamaños pequeños, como de bocados.
  2. Pica el tomate, la cebolla y el pepino en trozos cuadrados pequeños. Recuerda que antes de esto debes sacarle las semillas al pepino y ninguno de estos debe venir con concha.  
  3. Junta todos los ingredientes en un recipiente que esté debidamente limpio y sea de tamaño mediano para que no se salgan los aderezos próximos a colocar.
  4. Junta en un recipiente los siguientes ingredientes: mayonesa, vinagre de vino tinto, aceite de oliva, sal, la pimienta, el tomillo y el orégano seco. Después, revuelve con una paleta de cocina en movimientos envolventes. Cuando esté todo debidamente mezclado, deja reposar por unos 20 minutos en la nevera para que agarre gusto.
  5. Saca el aderezo preparado y agrégale los trozos de vegetales que cortaste en un principio. También tendrás que revolver con movimientos envolventes hasta que toda la ensalada quede cubierta de salsa para que así agarre un mismo sabor.
  6. Pica las aceitunas en rodajas medianas y el queso feta en cuadraditos medianos. Puede ser del mismo tamaño que el tomate o incluso un poquito más grande. Además, asegúrate de desmenuzar debidamente el atún para que no queden trozos enteros.
  7. Luego agrega estos ingredientes al recipiente y revuelve junto con los demás. Esta vez, revuelve un poco despacio para que no se esparza el queso, sino que siga quedando en trozos.

 

Para la decoración

Si quieres que el plato sea visualmente agradable, es propio tener en cuenta varias cosas. La más importante es que la lechuga debe estar totalmente sana, no puede verse marchita porque eso atenta contra la estética del plato. Si hay pedazos más secos, es recomendable que se sitúen en las partes inferiores de la ensalada.

Además, se pueden agregar diversas salsas junto a los platos para que puedan añadirle mucho más sabor y color, lo que mostraría una ensalada viva. Un ejemplo de estas sería la mostaza.

Toma en cuenta los valores nutricionales

Las hortalizas que se usan para preparar la ensalada mediterránea son en gran manera saludables. Por ejemplo, el tomate contiene vitaminas C y E, fibras, minerales y lo más importante, posee antioxidantes. Las aceitunas negras contienen grasas monoinsaturadas, las cuales son propias para mantener el colesterol saludable. El maíz contiene propiedades diuréticas y el queso es el que agrega el calcio. Asimismo, está el aceite de oliva que añade grasas saludables al igual que el atún. Incluso, esta última contiene ácidos grasos en omega-3.