Por poco nos quedamos en tierra por la limitación del aforo, pero ayer, gracias a unos asientos añadidos en la sala colindante, pudimos asistir en la Casa Pemán a la presentación del libro “Cómo hemos cambiado…” de la articulista y amiga estimada en el Facebook Yolanda Vallejo. Una obra editada por La Voz de Cádiz, con una selección de sus artículos publicados en ese medio en sus diez años de vida, a razón de diez artículos anuales.  Llenazo de público interesante e intensidad de interés gaditano, presentado por Lalia González-Santiago e Ignacio Moreno Bustamante.

No hace mucho que sigo y leo a Yolanda, creo que un par de años. Es más, este verano la conocí personalmente en la Biblioteca de Extramuros, en un encuentro con la escritora Rosario Troncoso. Yolanda Vallejo es una de las personas que voy colocando en las estanterías de mis hallazgos humanos con una etiqueta Premium, vengan por causas culturales, profesionales o humanas, y a veces por la prensa y las redes sociales; son los que nadie me ha presentado ni introducido, y cuyo perfil voy completando yo sola poco a poco con gran pasión.  

Pero vuelvo al acto de ayer: el libro de Yolanda Vallejo y sus cien artículos sobre vida local gaditana, son en su conjunto una crónica o tertulia de diez años de Cádiz por cuanto dialogan sobre los problemas y aciertos de la ciudad (2008-2017). Antes su columna se había llamado “Complemento Circunstancial” y “Hoja Roja”. El que unos artículos de opinión se conviertan en factor de cohesión ciudadana, es el mayor honor al que puede aspirar un columnista local.

En sus textos, Yolanda Vallejo se dirige a un lector imaginario, de cierta cultura y espíritu crítico; ella que asegura que desde su niñez ha visto pasar la vida desde el balcón de su casa, declara que “la infancia es la verdadera patria”.  

El ritmo de los artículos de Yolanda, la entonación y estructura de sus frases  escritas, que parecen habladas, nos hacen imaginar cómo nos lo contaría mientras compartimos un café con ella; de tal modo que, aunque nos esté diciendo algo grave, no nos enfademos ni nos irritemos demasiado, evitando el “calentón” de algunos escritos y sentencias, que luego no llevan a ningún sitio. Reñir sin molestar es un don que pocos tienen.

En “Cómo hemos cambiado…” se cuenta el antes y el después de la crisis en Cádiz, las expectativas de los fastos del Bicentenario, que luego quedó en poco, algunas protestas ciudadanas que hicieron cambiar decisiones administrativas, y por supuesto, el cambio político en el Ayuntamiento.  Vallejo subraya que en La Voz siempre le dieron libertad para escribir. Sus textos no llevan claves políticas, sino realidad y sentido común, en una ciudad con pocos estratos sociales.

Cádiz ha cambiado. La ciudadanía tras la crisis ya no es la misma, ahora tiene menor conformismo. Yolanda dice, en una parábola culinaria, que es como los garbanzos antes y después de pasar por la olla a presión.

Crítica y opinión sin superioridad, sin pontificar, con el apasionamiento de los gaditanos. Conclusión: “Somos como nos ven los demás”.