De mí saldrá la paz, es el lema reconciliador y tolerante que figura en el escudo heráldico de la localidad de Olvera, en la provincia de Cádiz. Cuando Alfonso XI promulga la Carta Puebla en 1327, establece privilegios para los repobladores -de origen guerrero o campesino- que se establecieran en la localidad durante un mínimo de un año, perdonando a cambio sus antecedentes y deudas. Eran cosas de la Reconquista, y era necesario revitalizar las tierras recuperadas; y Olvera tenía por su situación fronteriza (con las provincias de Málaga y Sevilla), un gran valor estratégico. El pasado sábado estuvimos allí con nuestros amigos blogueros, paseando por el casco histórico y algunos de sus comercios.

El centro de Olvera, situado a una altura de 623 metros sobre el nivel del mar, está declarado conjunto histórico. La localidad está incluida en la Ruta de los Pueblos Blancos. Su impresionante castillo (siglo XII) es de herencia andalusí, y se erige sobre el Barrio de la Villa, primitivo centro histórico. Aún conserva algunos muros, torreones, paseos de ronda y la Torre del Homenaje. Al lado se encuentra la iglesia de la Encarnación de estilo neoclásico, construida por los Duques de Osuna y finalizada en 1822, que es la actual parroquia de Olvera.

Muy cerca se encuentra la Casa de la Cilla, con un interesante Centro de Interpretación.  Allí supimos de la existencia de la Vía Verde, sendero que recorre el antiguo trazado del ferrocarril que no llegó a serlo, a lo largo de 36 kilómetros, de excelente accesibilidad para recorrer a caballo, bicicleta o a pie, entre Olvera y Puerto Serrano.

El paseo por sus antiguas y empinadas calles, puso de manifiesto el estilo de sus edificios de arquitectura árabe, con recodos, ventanucos y blancas fachadas. Hay que destacar las vistas a la campiña de Olvera desde lo alto, increíbles.

Tras el almuerzo en el Bar Bodeguita Mi Pueblo de nuestro amigo Paco Medina, tuvimos ocasión de tomar el café de media tarde con la clásica Torta del Lunes, un dulce tradicional del lunes siguiente al de Pascua (Lunes de Quasimodo), que ya se elabora todo el año, y que aconsejo probar. 

Y para terminar, visitamos una tienda de decoración integral e interiorismo, de nombre Mafáldale, que trabaja con muebles de comedor, salas de estar, dormitorios, pero también con muebles auxiliares, objetos de ajuar doméstico como vajillas, cristalerías, lámparas, cuadros, textil, bisutería y complementos de moda. En Mafaldale desarrollan proyectos de decoración doméstica y comercial.

Cristóbal, su gerente, nos abrió sus puertas un sábado por la tarde para mostrarnos las posibilidades presentes de Olvera, un pueblo que siempre ha contado con un notable tejido comercial.

Prueba de ello, son los clásicos almacenes Comercial Corrales, una tienda de moda, zapatería, ropa deportiva y complementos para toda la familia, que trabajan con todas las grandes marcas, y que también han sido mayoristas del ramo de la moda.

Olvera, un pueblo que tiene de casi todo para un turista curioso: historia, monumentos, industrias, variada hostelería y modernos emprendedores.

Todo esto lo disfrutamos con el grupo de magníficos amigos blogueros gaditanos que son tan ávidos de sensaciones como nosotros, y gracias a la buena organización de Lola López y María Luisa Ucero.