Un entrante de lujo. Gambas pequeñas pero frescas y guisantes frescos congelados en casa, junto a un buen vino de la provincia de Cádiz. El resultado es un plato reconfortante que tiene de todo, a falta de un segundo plato –o primero- de verduras.

Ingredientes: 125 g de guisantes frescos pelados, 125 g de gambas frescas, 1 vasito de tomate frito casero, un manojo de ajetes tiernos, caldo de pescado casero (1 litro aprox, a discreción), ½ vasito de vino fino, sal, pimienta )opcional) y aceite de oliva virgen extra.

La elaboración es de lo más fácil: se pelan y trocean los ajetes, que se pochan en la cacerola a fuego medio. Cuando estén, se les añaden para saltear los guisantes y el vino y se dejan unos minutos. A continuación, ponemos el tomate frito, movemos un poco, y el caldo de pescado. Terminamos con el pimentón y dejamos hasta que los guisantes estén tiernos, y cinco minutos antes añadimos las gambas.