El plato no tendría mayor interés si no fuera por lo especial de la salsa de tomate, que lleva incorporada unas buenas tiras de bacalao. Al final, se disponen las gambas salteadas por aquello de continuar y armonizar con el toque de sabor a pescado y marisco.

Ingredientes: para la salsa, 2 kg de tomates maduros, 100 gramos de bacalao desalado, 1 cebolla, 1-2 pimientos verdes, aceite de oliva virgen extra; macarrones, para las raciones deseadas.

En un perol se ponen a pochar con aceite la cebolla picada, los tomates maduros y pelados, los pimientos verdes troceados y las tiras de bacalao desaladas. (Si el bacalao es desmigado, será suficiente con el remojo de una noche y un par de lavados bajo el grifo, escurrir luego).

La salsa de tomate necesita algo más de una hora de cocción, sin alcanzar el fuego fuerte, y con la tapadera puesta. Si vemos que le sobra agua, habrá que destapar el perol u olla de vez en cuando. Luego se pasa todo por la batidora. Quedará de un bonito color rosado. No necesita sal o bien muy poca.

La pasta se pone a cocer en abundante agua con sal durante el tiempo que indique el fabricante.

Las gambas se pelan y se ponen a saltear en un perol con un poco de aceite y se reservan.

Se monta una fuente con la salsa, los macarrones cocidos y las gambas.

Sobrará salsa de tomate, que podemos congelar para otra ocasión, para acompañar a pescados por ejemplo.