Comenzamos el otoño despidiendo los gazpachos y sopas frías, con un calor que se resiste a dejarnos por estas tierras del sur. Las legumbres nos miran desde sus recipientes, a la espera de comenzar su actuación en la cocina, como corresponde en el mes de octubre. Por ello, para mañana hemos preparado un plato de transición: fabas a la vinagreta, que todavía puede tomarse fría, y que nos ha encantado. La receta es (con algún cambio nuestro), de un librito editado por el establecimiento Miña Terra, célebre por su variedad de legumbres selectas, situado en la calle Cristóbal Colón de Cádiz.

Ingredientes (2 personas), 100 g de faba asturiana, un huevo cocido, dos tomates, aceite de oliva virgen extra, vinagre, un trozo de laurel, un poco de pimentón dulce, cebolla, ajo y perejil.

Las fabas tienen que estar en remojo, en agua fría, la noche anterior, de diez a doce horas.

A la mañana siguiente, en el mismo agua, mezclado si se desea con un poco de caldo casero, se ponen a cocer con un pedazo de cebolla, un ajo, una rama de perejil, algo de pimentón y el laurel, durante algo más de una hora.

Cuando empiece a hervir se baja el fuego.

Con la cebolla restante, el perejil, el huevo cocido, los tomates, sal, aceite y vinagre se prepara una vinagreta. Se pasan las fabas a una fuente y se vierte la salsa encima.

Se puede adornar el plato según gusto.

Es una receta de subsistencia y muy provechosa.