Hace unos meses este bar restaurante frente a La Caleta nos mostró su estilo y puesta en escena. Ha pasado el trabajoso verano y el Quilla sigue cumpliendo lo que dijo que iba a hacer en su cocina y lo que iba a servir en sus mesas. Platos sencillos, buenas materias primas y un toque marinero y actual.

El sol entra a raudales matizado por las sombrillas de la terraza, y la luz se cuela en el interior del quiosco hasta las mesas, perfectamente arregladas (con adornos y frascos de buen aceite y vinagre). Un quiosco no significa falta de detalles.

Llegaron a toda prisa las “papas aliñás” a temperatura caletera, muy buenas. Pedimos también con urgencia las célebres salicorniquillas, frituras hechas con el espárrago de mar y langostinos, dignas de representar la gastronomía gaditana de chiringuito y algo más.

La parrillada de verduras me pareció excelente, tanto por su punto de asado, de aceite, de corte, y, sobre todo, de emplatado. Un montaje de pimientos rojo y verde, calabacín, berenjena, champiñones y salsa dulce. Este plato debería ser obligatorio en todos los restaurantes.

Me encantó la ensalada del mar (lechuga de mar salteada y en crudo conjuntamente) vinagre de arroz, langostinos salteados y atún ahumado. El resultado me pareció genial para los amantes como yo de los sabores marinos. Una pasada.

Había que pedir carne (nosotros que la dosificamos en casa), con una hamburguesa gourmet con queso de cabra. Paralelamente probé una ventresca de atún rojo, excelente, aunque me pareció algo pasada de sal, al menos para mi gusto.

El postre consistió en un refrescante bizcocho de hierbabuena, gelatina, lima y menta, con helado de mojito, magnífico.

Si a esto unimos un eficiente servicio y la compañía de la música suave en el local, hay que reconocer que Quilla es sin duda una opción de calidad, actualidad y defensa de buenos productos. Es una suerte -o una necesidad- contar con este tipo de oferta culinaria en un lugar tan especial.

Además, tienen una cocinera –Ana- a la que le encanta su trabajo, y eso es también una suerte.