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Aprovechando rebajas y ofertas del verano, me he comprado un par de ollas ultrarrápidas –de cuatro y ocho raciones respectivamente-. Y para ir enterándome de su funcionamiento a nivel práctico, no solo del manual  que trae de fábrica, pedí por internet el libro de Cristina Galiano (escritora y bloguera) “Utiliza tu olla superrápida a tope”.

El libro de Galiano comienza en sus primeros capítulos hablando de la naturaleza de la olla ultrarrápida, de su modo de cuidarla y utilizarla, pero sobre todo de cómo sacarle el máximo partido en la cocina a los alimentos.

Estas ollas, fabricadas en Alemania, reducen sensiblemente el tiempo de cocinado, ahorran energía y conservan el sabor y la textura de los alimentos. Sus paredes llevan cinco capas de aleaciones (acero/cromo/níquel, aluminio/silicio, aluminio, aluminio/silicio y acero cromado). Eso supone que sean eficaces incluso funcionando como olla convencional, sin tapadera de presión,  o con una tapadera normal.

En su libro, Cristina Galiano demuestra que con estas ollas se puede cocinar sin emplear ningún otro cacharro, desde el principio hasta el final.

Para ello, incluye casi un centenar de recetas para hacer con las ollas ultrarrápidas, en las que el tiempo es el factor fundamental, pues debe seguirse con precisión para que el alimento esté en su punto. Guisos, cremas, salteados, potajes, estofados, etc., se contemplan en esta obra.

Ollas que permiten cocinar con poco líquido, incluso sin cerrar, y que respetan la calidad de los alimentos.

En fin, aunque estoy en pleno proceso de aprendizaje con mis ollas rápidas, creo que he hecho una buena compra, que recomiendo además a todo aquel cocinero de casa que necesite eso, ahorrar tiempo pero sin perder propiedades en su alimentación.  

De momento he cocinado una carne con guisantes y unos lomos de salmón sobre verduritas. Ambos me han salido geniales.