He aprovechado las rebajas de agosto para hacerme con un par de ollas alemanas de las llamadas Perfect, o ultrarrápidas. La pequeña, de 3 litros, para unas 4-6 raciones, supongo. La mayor, de 6,5 litros, cocinará para 8 raciones o más según mis cálculos. Ambas tienen un diámetro de 22 cm., por lo que traen una tapadera común. Pues en la pequeña, hace un par de días, cociné una carne de ternera retinta con unos guisantes de temporada, que tenía congelados. Era cuestión de probar la utilidad de estas ollas. El resultado, estupendo. Y el modo de empleo, facilísimo. Ahorra muchísimo tiempo y ofrece eficacia.

Ingredientes: ½ kg de carne de ternera de calidad en trozos, 200 gramos de guisantes pelados, 1 cebolla mediana, 1 pimiento verde, 2 dientes de ajo, 1 vaso de vino fino, 2 cucharadas soperas de tomates deshidratados, sal y aceite de oliva virgen extra, y un poco de caldo de carne concentrado casero que tenía en casa, pero esto es opcional.

Salpimenté la carne y reservé. Piqué la cebolla, el pimiento y los ajos. Sofreí todo en la cacerola con el aceite justo. Cuando estuvo todo pochado, añadí la carne para dorarla un poco. A los cinco minutos los guisantes, los tomates deshidratados y el vino, y dejé evaporar el alcohol unos cinco minutos. Corregí de sal.

Entonces cerré la tapadera de la olla y esperé a que subieran las dos argollas de colores, a fuego fuerte, lo que tardó unos cinco minutos. En cuanto subieron las dos bajé el fuego a la mitad, y esperé doce minutos exactamente. Apagué el fuego y dejé enfriar la olla antes de abrir.

El resultado, excelente. El guiso salió perfecto.

Estas ollas son una buena herramienta para cocinar carnes y legumbres sobre todo. Creo que he hecho una buena compra.