Coincidiendo con las fiestas de recreación de bendición e izado de la bandera de los Artilleros Voluntarios de Extramuros de esta semana, se han llevado a cabo algunos talleres y actividades para el vecindario de Puntales, el barrio gaditano que rodea uno de los históricos fuertes de la ciudad. Me refiero concretamente a una degustación de panizas y huevos de frailes elaborados por varias vecinas del lugar. Buenísimos por cierto. Aquí van las recetas de unos platos hechos en tiempos de necesidad por la posguerra, llenos de todo el cariño femenino. Son dos platos que no deben perderse.

PANIZAS Es una masa frita que lleva un toque dulce y suave, con harina de garbanzos 100%, si bien hay quien emplea mitad harina de garbanzos y mitad de trigo.

Ingredientes: 1 vaso de harina de garbanzos, 2 vasos de agua y sal. Y un poco de azúcar.

Se mezcla la harina, el agua y la sal en una batidora y se pone en una sartén o perol al fuego, hasta que se despegue la masa. Se pasa a otro recipiente para que se enfríe y se cuaje. Entonces se corta en trozos rectangulares como si fueran picatostes.  Se fríen en abundante aceite caliente. Se les añade un poco de azúcar por encima antes de servir. Este plato se degustó caliente  y el toque dulce lo convirtió en postre. 

HUEVOS DE FRAILE: Es la misma masa de la paniza, que se cuaja, corta y se aliña en frío con cebolletas y perejil muy picados, con aceite de oliva virgen extra, sal y vinagre. Este plato se degustó frío, a modo de aliño, riquísimo.