La Camorra, testigo enseñanzaTras la sesión bibliográfica de hoy, continuó el Seminario de la UCA sobre la “Manzana Arbolí-Plaza de las Flores” de Cádiz. La primera ponencia estuvo a cargo de Rafael Ángel Jiménez Gámez, doctor en Ciencias de la Educación. A él le correspondió hablar sobre “La Escuela de la Camorra de la Sociedad Económica de Amigos del País de Cádiz (1827-1838)”.

Entre los años 1827-1838 funcionó en el edificio de la Casa de la Camorra la recién creada Sociedad Económica de Amigos del Pais. La entidad asumió entre otras las labores educativas de escolarización de masas, bajo el método de Enseñanza Mutua. Hablamos del último cuarto del siglo XVIII, desde el Despotismo Ilustrado patrocinado por el Estado al progreso educativo que lucha por aumentar el nivel formativo, sobre todo entre la población rural. La Sociedad funciona mejor en la primera mitad del siglo XIX.

Pero la ciudad de Cádiz es diferente, no cuenta con todas las capas sociales. En 1774, se copia la estructura de la Sociedad de Amigos del País matritense, para poder centralizar, al igual que en Francia, un sistema educativo. El modelo fue aplicado por idénticas sociedades en Barcelona, La Coruña, Cádiz y Bilbao, que tampoco necesitan este impulso.

En Cádiz, el Ayuntamiento lo patrocina y reúne a la burguesía (media y alta), con diferentes corrientes ideológicas, y labores educativas formales y no formales. En los años 1830-1850 el modelo se emplea para formar a los técnicos, al hilo de la naciente industrialización.

Según normativa, debía haber un instituto de enseñanza media en cada provincia, y en la gaditana correspondió a Jerez. Pero desde la Sociedad se lucha porque haya uno en Cádiz capital, que fue el Columela.

En 1857, ya la escolarización se institucionaliza entre las masas, hasta principios del XX.

Las labores educativas de la Sociedad Económica de Amigos del Pais tienen sedes previas en: a) las antiguas escuelas de los Jesuitas, la Escuela del Arco de la Rosa (1818) de Enseñanza Mutua con 39 aumnos, la Escuela de Pago del Callejón del Tinte, la Escuela de La Camorra (200 alumnos financiado con los impuestos de los montañeses, 1824), y por último, la Escuela de Niñas (1827-1842), con lectura y escritura hasta 1831.

El método monitorial de EM, Bell o Lancaster, promovido por Alonso Dowell, socio de la SEAP, toma información sobre este método, traduciendo al castellano el manual francés de 1816. Los maestros entonces tenían poca formación. Cádiz fue pionera en la implantación de la EM. Al poco, Sudamérica pide el  manual para ponerlo en práctica.

El método consistía en que tras la formación profesor-alumno, se escogían los alumnos adelantados para enseñar a su vez a los más atrasados a modo de tutorización. De ese modo, se puede controlar a todos los alumnos de una clase. Pero para ello es necesaria una mecánica muy establecida, sin improvisación.

Como curiosidad, la primera escritura se realizaba con los propios dedos mojados en harina.

Gracias al impuesto de los montañeses de Cádiz, se imprimen manuales en el año 1831, así como los estadillos de la escuela. En ellos se da información de la situación, nivel académico de los alumnos, y su destino en los diferentes oficios a los que luego se dedican al salir del colegio. (Algunos acaban en la Casa de la Misericordia, que en realidad era el Manicomio).

Las Escuelas graduadas nacen a principios de siglo XX. Hoy son unitarias. Las niñas hacen labores para hospitales, expósitos, casas de misericordia y para ropaje de imágenes.

Conclusiones: 1) La Sociedad Económica de Amigos del Pais de Cádiz buscó el progreso social y económico.  2) Su obsesión fue las lamadas “escuelas de las Primeras Letras”, y 3) Con la experimentación del método, se puso de manifiesto el gremialismo y la deficiente formación del profesorado.

Y en La Camorra, se desarrolló este método a pesar de las dificultades.