Gazpacho, a typical cold soup from Spain, in this case prepared with strawberries

No es que sea muy laborioso hacer gazpacho pero unos diez minutos sí que se lleva su elaboración: lavar tomates y pimientos; pelarlos y trocear la cebolla y el ajo; poner todo en el robot o la batidora; aliñar convenientemente, triturar, y luego pasar por un chino. En cambio, nos encanta tenerlo preparado al llegar a casa. Por ello, podemos hacerlo con antelación y en volumen necesario para que nos dure incluso 4-5 días. Es cuestión de saber conservarlo adecuadamente.

Cristina Galiano, que sigue siendo una referencia a consultar en temas de gestión de cocina doméstica, nos da innumerables consejos útiles en su libro “Saber comprar, conservar y congelar nuestros alimentos” (Espasa, 2006), dedicándole unos cuantos párrafos al gazpacho y por ende al salmorejo.

Partiendo de que en verano estos platos son los entrantes en la mayoría de las mesas españolas, se hace imprescindible tenerlos siempre listos en casa. Por ello, es conveniente hacer varios litros, en consonancia con el número de miembros de la unidad familiar. Y cuando se acabe, volver a elaborar más gazpacho. Que no falte.

En su libro, Galiano habla de la correcta conservación del gazpacho y el salmorejo, pues al ser alimentos crudos, interesa interesa que conserven todas sus vitaminas y propiedades.

Si el gazpacho se deja destapado en la nevera, el olor se extenderá por el frigorífico y se envejecerá al oxidarse. Por ello, para que se conserve durante varios días y en perfectas condiciones (como el salmorejo), hay que tratarlo como si fuera un alimento cocinado, ya que es también un medio ideal de cultivo para las bacterias.

Hay que guardarlo recién hecho en un recipiente redondo y con una buena tapa para que expulse el aire interior con facilidad, y quede lleno hasta arriba. A medida que se vaya consumiendo, conviene pasar el resto del gazpacho a otro recipiente menor, para que no tenga nunca aire en su interior.

Es importante no dejarlo nunca fuera de la nevera. De este modo, estará rico desde el principio hasta el final (4-5 días). Pero si no tenemos cuidado, puede fermentar y agriarse en solo dos días.

Gazpacho y salmorejo pueden congelarse con buenos resultados, pero al descongelarlos hay que batirlos para que vuelvan a su estructura original, y entonces hay que consumirlos más rápidamente.

NOTA: la foto es del chef Juan Pozuelo.