Los niños y las legumbresAunque parezca mentira, muchos de nuestros niños no conocen ni de lejos las legumbres, porque no las han probado nunca. Eso me contó en cierta ocasión la cocinera de un campamento juvenil, al ver la cara de los chavales ante un plato de lentejas. Es un problema que acusa directamente a los padres, que o bien no las incluyen en los menús de casa, o nunca se las han ofrecido. Cosas de la falta de tiempo para cocinar que yo no me creo del todo….

La página Directo al Paladar ha publicado un artículo para fomentar el conocimiento y el consumo frecuente de las legumbres por los más pequeños de la casa. Y por ello da algunas recomendaciones que creo que son muy interesantes.

-Hacerlos participar en la compra y el cocinado. Que se acostumbren a identificar las distintas legumbres ya desde su envase, con sus nombres y variedades.

-Ofrecerles platos de legumbres con frecuencia durante la semana. Por supuesto, los adultos tenemos que dar ejemplo. Los meros consejos no sirven, ni tampoco las imposiciones.

-Incluir legumbres en sus platos preferidos, para que se vayan acostumbrando a ellas, por ejemplo en hamburguesas, cremas de verduras, etc.

-Presentarles los platos de legumbres de un modo atractivo. Ello incluye colores agradables a la vista.

-Facilitarles el consumo poniéndolos a su alcance, directa o indirectamente a través de otras preparaciones. Las legumbres deben estar presentes siempre en nuestra cocina.

Para los niños consumir legumbres supone cubrir su cuota diaria de fibra, tomar un alimento saciante y de alta calidad, con propiedades y nutrientes junto a baja densidad calórica. De este modo, disminuirán el riesgo de sobrepeso y obesidad.

La página también sugiere una serie de platos y elaboraciones hechas con legumbres, especialmente para los niños, como son hamburguesas o pizzas. Son estupendas las hamburguesas de lentejas y arroz, de alubias, arroz y boniato, alubias rojas o de  garbanzos.

Los purés de legumbres son platos exquisitos, incluso mezclándolos con patatas. Pero también pueden incluirse en la repostería en forma de cremas o pastas de cuchareo, pasteles o bizcochos.

Y yo añadiría también que para que los niños se acostumbren a consumir legumbres éstas deben tener un sabor suave, con poca grasa y especias justas, un formato fácil para el cuchareo, con los trozos de verduras cortados pequeños o bien sin las hortalizas difíciles de comer (para que coman ellos solos), así como una ración discreta en el plato.

No sé cuales son ahora las pautas de introducción de comida para los bebés por parte de los pediatras, pero sí recuerdo que hace 25 años era muy normal pasar por un pasapuré el cocido de garbanzos con verdura, para darlo con cuchara a un niño desde los 6 meses. Aquel plato llevaba de todo.

En fin, los adultos tenemos que dar ejemplo de buen comer -comer sano- para que nuestros hijos no renieguen de ningún plato, que es de lo que se trata.