Comando ActualidadEl pasado 30 de mayo no pude negarme a ver el programa Comando Actualidad de tve1, bajo el título de “Alimentos cuestionados”. En un buen reportaje se analizaron tres elementos que están bajo sospecha: el aceite de palma por ser grasa saturada, el pescado fresco con el parásito anisakis y el arroz por contener arsénico. Un buen informe para el consumidor. Trataré de resumirlo aquí.

EL ACEITE DE PALMA: típico de la bollería industrial, porque mejora su textura, si bien es una grasa perjudicial para la salud. Se encuentra sobre todo en las magdalenas y las bases de pizzas precocinadas. Y perjudica especialmente al público infantil. Es más barato que otros aceites (coco o girasol). Eso sí, hay supermercados que empiezan a retirarlo de sus estanterías.

La periodista entrevistó al responsable del Instituto de la Grasa (CSID), quien declaró que consumimos una media de 70 kg de aceite de alma al año, escondido, oculto en los alimentos, en todos los procesados, que además aumenta el colesterol malo y lleva compuestos cancerígenos.

Antes del aceite de palma se empleaba la manteca de cerdo, pero la grasa se oxigenó, por ser más económica. El aceite de oliva virgen extra es la mejor grasa, por delante del aceite de girasol. El aceite de palma no tiene olor ni sabor a altas temperaturas, pero es muy estable, por lo que es muy valorado por la industria, y cinco veces más barato que el aceite de oliva virgen extra.

En Asia, Latinoamérica, Borneo y Malasia, están sufriendo una deforestación de la isla tropical, con graves efectos a medio plazo sobre la fauna autóctona, por producir aceite de palma.

El aceite de coco está presente en la merienda de muchos niños.

PESCADO CON ANISAKIS: se dan anualmente unos 8.000 casos de intoxicaciones por anisakis en España, principalmente por comer boquerones crudos.  Nuestro país es un gran consumidor de pescado, alrededor de 43 kg/persona/año.

El anisakis es el huevo de larvas de crustáceos, que llevan mucho tiempo en el mar y que el calor activa. Están en las vísceras contaminadas que se arrojan al mar, y que pasan al tubo digestivo de los peces y mamíferos marinos.

Desde hace 10 años se están buscando soluciones al anisakis a través de la investigación. El pescado se limpia en alta mar.

El Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo (CSIC) ha ideado un método que puede detectar en menos de dos horas la presencia de anisakis. Es un sistema único en el mundo.

La periodista visitó un puesto de pescado, sobre todo merluza, con su origen y documentación en la etiqueta.  El pescadero aconsejó para evitar el anisakis congelar el pescado durante al menos 24 horas (a -35ºC, frigoríficos 3***, o bien un cocinado por encima de los 65ºC.

No ocurre esto con los pescados de acuicultura, con más de 1.000 especies. Los pescados de agua dulce no tienen anisakis.

La solución es no arrojar las vísceras al mar o tratarlas previamente. La intoxicación por anisakes produce un malestar gastrointestinal, o alergias, con reacción inmunológica o choque anafiláctico.

EL ARROZ: contiene arsénico. El periodista visita a productores de la comarca del Bajo Guadalquivir, que dedica al cultivo del arroz 38.000 ha. Otros alimentos también tienen arsénico, porque está en la naturaleza. El agua en el cultivo del arroz es constante, con niveles de arsénico por debajo de los límites que marca la U.E. El arsénico está en las rocas, además de otros tipos de metales, como plomo y cadmio.

Se analiza el arroz en un grupo de investigación de la Universidad de Alicante. El arroz integral y el rojo tienen mucho más arsénico, aunque son más saludables. Y en otros alimentos cultivados también. Pero en la India, por ejemplo, hay menos seguridad.

Ahora cocinamos menos en casa y no sabemos cómo elaborar algunos alimentos. Las algas marinas, por ejemplo, eliminan los metales pesados.