El Bosque molino1Pues sí. Porque según mi blog, en 2009 visitamos este lugar –llamado El Bosque desde hace 200 años- y que antes fue Marchenilla, un cazadero real, al pie de la sierra gaditana. En aquella ocasión visitamos como ahora, el Molino de Abajo, construcción del siglo XVI, el único que sobrevive como tal de los tres que tuvo la localidad (junto al de El de Arriba y el de Enmedio), movido como en su origen por energía hidráulica. Nos atendió Fran González, hijo y nieto de molinero.

En España llegaron a contabilizarse 22.000 molinos, de los que el 99% han desaparecido, reconvertidos en hoteles, restaurantes y casas rurales.

El Bosque molino2De nuevo estuvimos acompañados por el grupo gaditanos de blogueros gastronómicos, además de dos blogueras malagueñas (Al Sur del Sur y Kesito), en una visita organizada por nuestra amiga Lola López (blog La Fritada). También nos acompañaron la bloguera Lourdes Sueiro  y el Grupo Gastronómico El Almirez.

El Molino de Abajo ha sido cuidadosamente restaurado. El agua viene del río Majaceite y sus instalaciones siguen funcionando a la perfección.En 1940 se moderniza la panadería (antes cargaban con mulos). Recientemente se ha descubierto un contrato de alquiler del molino, datado en el año 1707.

El molino de Abajo cuenta con dos moliendas cuyas piedras, de 1925, proceden de Francia, sustituyendo a las anteriores de piedra caliza, por su menor desgaste. Tiene capacidad para moler 80-85 kg de trigo a la hora. El afrecho resultante sirve de comida para los animales. En la zona de museo contiene otras máquinas antiguas: amasadora, refinadora, mesa para dar forma, tabla de fermentación y horno de leña de 5 m de diámetro. Antes se amasaba a mano y a pie en las artesas.

El Bosque molino3En el pasado los molinos fueron auténticos puntos de encuentro, pues los campesinos que llevaban su trigo para moler debían hacer cola, viéndose obligados a pernoctar en posadas cercanas. En otros tiempos el molino empleaba a 22 personas.

Pero en estos ocho años la crisis llegó también al molino de Abajo y el museo perdió sus visitas. Por ello, Fran González decidió darse de alta como panadero con la marca El Molino de Abajo, elaborando pan dos veces en semana, y distribuyendo en la hostelería de El Bosque, Arcos, Ubrique, San José del Valle, Vejer, La Muela, Benamahoma y Prado del Rey. Así desde hace cinco años. El pan del Molino de Abajo se convierte en un producto de calidad que aprovecha unas instalaciones que ya son patrimonio cultural. El pan se envía también por mensajero, a través del teléfono 658.845.761.

Además, se ha rehabilitado una nave y construido jardines donde se organizan eventos y celebraciones. Pienso que también podría albergar encuentros culturales.

La visita incluía un taller de pan, donde cada uno de nosotros elaboró el suyo propio, con la forma deseada, y tras su horneado nos lo llevamos para el almuerzo, del que hablaré en el próximo post.

El padre de Fran, Juan González, nos habló también de su experiencia laboral y de las dificultades que vivieron con motivo de la crisis económica, que pudieron afrontar por su modo previsor de encarar el negocio. Ocho años después, el Molino se ha reconvertido en una nueva industria sostenible que da empleo a dos personas.

El Bosque museo quesoLa jornada finalizó con una visita al Museo del Queso, a modo de Centro de Interpretación, referencia de zona de producción de quesos, en un ecosistema único, junto a encinas, alcornoques, algarrobos, pinos, pinsapos o quejigos, y una pluviometría máxima en España.

Los quesos proceden de razas autóctonas únicas como son la payoya y la merina. De la primera quedan unas 14.000 ejemplares, entre Cádiz y Ronda, criadas a través del pastoreo tradicional, con leche de gran calidad. En cuanto a la merina grazalemeña, quedan unas 4.500, con lana muy apreciada desde los Reyes Católicos. Los quesos de El Bosqueño son excelentes por su grasa y su proteína.

En el mundo existen 510 variedades de quesos, de las que España cuenta con 81, y 15 se elaboran en Andalucía.

El Museo del Queso tiene una pequeña tienda, y en ella adquirimos queso fresco El Bosqueño en tarrina, queso de cabra emborrao (premio al 3º mejor queso del mundo), un frasco de aloe bebible (Aloegades) y una botellita de aceite manzanilla Señorío de Villamartín. También tienen vinos de la provincia, botes de miel y cremas y patés envasados.

El Centro y la tienda abren todos los días de 10 a 18 horas.