Vota por la jarra de aguaNo nos hemos podido resistir. Una jarra de cristal moderno, bien plantada, con una copa o vasos a juego. Una monada. Un elemento básico de nuestro ajuar- nuevo o heredado- que en otros tiempos (siempre citamos el pasado, es inevitable) era imprescindible en las comidas familiares. Hoy la hemos entrevistado porque pensamos que nuestra mesa la necesita. Votemos por ella.

Buenos días: permítale expresarle mi mayor admiración por su papel en nuestra alimentación….

Gracias. Simplemente es que no he cambiado de vocación ni de oficio. Soy lo que soy. A lo más, me han modernizado para ser más funcional, pero sigo siendo la misma de siempre: sirvo para contener y conservar el agua potable, a temperatura ambiente o fría de la nevera. Y dispuesta a intervenir y ayudar al maridaje natural del agua en los platos caseros.

Totalmente de acuerdo. Pero dígame: ¿no se siente un tanto extraña con tantos acompañamientos de botellas gordas de colorines con líquidos artificiales o procesados?

Claro, tengo que admitirlo. Para empezar, la gente compra demasiadas aguas embotelladas –que por cierto, no sé cómo tienen sitio para guardarlas en casa- , cuando el agua del grifo –salvo contadas excepciones- es la mar de sana. Ciertamente no cuentan conmigo demasiado, porque es muy normal que opten por los refrescos para la comida…. pero el agua, junto con la cerveza y el vino, son las únicas bebidas milenarias. Y yo, puedo presumir de que transporto líquido sin azúcar alguno, que eso hoy es rarísimo. Solo produzco salud y remedio contra la sed.

Claro. Por eso los expertos en salud no paran de aconsejar el agua en las comidas y fuera de ellas….usted debería protagonizar alguna campaña de marketing, si no se la van a comer por sopa….

Si. Pero, compréndalo, aunque estoy harta de cantar las excelencias de beber agua, yo no tengo medios suficientes para divulgarlo. El agua es la opción más barata, está siempre disponible en la mayoría de los países, y aporta salud e hidratación natural; nada que ver con esos refrescos tan perjudiciales a los que se están aficionando los niños y mayores, que solo producen diabetes y obesidad, porque además, crean adicción. El agua limpia y depura como nadie. Lo único que puedo hacer es aportar mi elegancia y diseño para que me llenen durante las comidas. A ver si la estética sirve de algo.

¿Le molesta contener agua demasiado fría?

No crea. Estoy bastante acostumbrada. Mi cristal está hecho a todo. Es limpio, resistente, fácil de fregar y de mantener. Y en medio de la mesa luzco muchísimo. Pero ya sabe usted lo que son las modas, y, sobre todo el marketing alimentario, que está que da asco, es una especie de jungla….

¿Qué propone usted para potenciar el consumo de agua en las comidas?

Pues en primer lugar, acercarme a los niños, que son los más importantes y los que más me necesitan, ofrecerles agua con las comidas. Evidentemente no puedo competir con el vino o la cerveza, porque son otra cosa y tienen su momento. Pero sí estoy convencida de que en la comida del día a día, yo debería estar en medio de la mesa, junto a todos los vasos y platos, y vaciar mi contenido en cada menú. Luego a rellenarme al grifo y punto.

No sé si le dicho lo bien que luce….

Gracias. Además de mi diseño moderno, tengo otras versiones más vetustas, con cristal tallado, materiales más finos y elegantes, con tapón o sin tapón, pero siempre seré una jarra de cristal para el agua. ¿Qué más puedo pedir que trabajar por la salud? Soy casi eterna. Pueden encontrarme en tiendas de alto nivel, centros comerciales y bazares de los chinos.

¿Le apetece un vasito de agua?