Bichitos en la cocina

IMG_9110Seleccioné este tema de la página Directo al Paladar, que habla sobre las infecciones latentes en las cocinas, que pueden causar intoxicaciones y serias enfermedades si no observamos algunas precauciones higiénicas. Las labores relacionadas con la cocina llevan riesgos más allá de cortarse con un cuchillo o quemarse con el fuego. Simplemente he hecho un resumen de la noticia.

El artículo llama la atención sobre los casi 100.000 trillones de bacterias que viven en nuestro cuerpo y que son indispensables para nuestra vida, pero si alguna de ellas se mueve de su sitio, aparece el riesgo de enfermedad, ya que la cocina es un lugar ideal para estos microorganismos (E.Coli, salmonela, listeria o campilobacteria, que proceden de los sistemas intestinales de los animales de granja que comemos y de verduras crudas, etc.); el calor, la humedad y la materia viva son favorables a estas infecciones.

Los microorganismos pueden entrar en la cocina mediante el pase de un alimento a otro por contaminación cruzada, es decir, unas sustancias se contaminan por contactar con otras ya contaminadas; por ejemplo a través de la tabla de corte, si cortamos pescado fresco y verduras después en el mismo sitio.

La OMS da una serie de claves para evitar contagio de enfermedades en la cocina:

  • Mantener la limpieza en la cocina, antes, durante y después de cocinar cualquier comida, y más si preparamos varias comidas. Con especial atención a las tablas de corte, al fregadero o las superficies. Hay que desinfectar también trapos y bayetas.
  • Separar alimentos crudos y cocinados. Los crudos pueden contaminar la cocina y los utensilios. Al tocarse ambos, se transfieren bacterias. Se aconseja tener más de una tabla de corte y cuidar el orden del corte.
  • Cocinar a más de 70ºC. La cocción mata casi todos los microorganismos peligrosos. Igual pasa con la comida recalentada a más de 70º C. Un termómetro de cocina será muy útil. Hay que tener en cuenta que en un relleno, la temperatura interna puede ser inferior a la temperatura de fuera.
  • Conservar los alimentos a temperaturas seguras: es decir, entre los 5º C y 60ºC es la franja mejor para que se multipliquen las bacterias. Por ello, no se aconseja dejar alimentos cocinados más de dos horas a temperatura ambiente; hay que guardarlos en la nevera o consumirlos. Y tampoco se debe descongelar la comida al aire libre, sino en la nevera.
  • Utilizar agua y materias primas seguras. Es un consejo dirigido a los países que no tienen todavía agua potable en la vivienda, o que no cuentan con un lugar seguro para comprar comida.