ThermomixLa delegación de Cádiz estaba pidiendo a gritos un robot de cocina, para no ser menos que la de Sevilla. Para colmo las últimas batidoras convencionales incorporadas al equipo de cocina habían dado algunos disgustillos: mal contacto, rosca mal instalada, poca velocidad…. en fin, que no estuvieron a la altura de lo que necesitaba una cocina como ésta, que no para.

Ha sido una compra de ocasión, en el mercado de segunda mano “familiar”, porque lo de comprar el nuevo modelo electrónico me parecía demasiado dispendio en los tiempos que corren. Esta Thermomix TM-31 con tres años de antigüedad ha sido sin duda una buena adquisición. Corresponde a la última actualización de su modelo, y está como nueva.

Y es que las cremas de verduras, las cocciones al vapor, el hervido de las huevas y los mejillones o chirlas, el pescado a la sal, y la elaboración de la bechamel para croquetas, son algunas de las labores imprescindibles para este cacharro que nos acompaña desde hace tantos años. Por no hablar del gazpacho y de la repostería….

Una thermomix en perfecto estado de conservación, adquirida a mitad de precio es siempre una buena idea para fortalecer el instrumental de la cocina, y, desde luego, se amortiza en muy poco tiempo.

Bienvenida a casa, y ahora a trabajar!