Un autor, un libro, un tema y Cádiz de fondo es el propósito mensual para reunirse en el Café Cultural, una tertulia coordinada desde hace algunos años, por Miguel García Díaz. Por allí han pasado la práctica totalidad de los escritores gaditanos, que han tratado historia, comercio, Bicentenario, masonería, flamenco, etc., y también el carnaval, que son muchos los que han escrito sobre él.

Como febrero sabe a eso, a carnaval, el invitado en esta ocasión debía cumplir con la condición de haber escrito sobre él. Y así fue: Luis García Gil, conocido escritor especialista en biografía de cantautores contemporáneos (Serrat, Aute, Ruibal, etc.) y de temas cinematográficos, ha escrito el libro  “La canción de Cádiz” (teoría y realidad de la comparsa), junto a Álvaro Pérez García y Javier de Castro. El prólogo estuvo a cargo del comparsista de culto Tino Tovar, y la obra está editada por Dalya.

Luis García Gil (1974) tiene 15 libros publicados actualmente. Su profesión es la gerencia del Colegio Argantonio, en Cádiz. También cultiva la poesía. Un lujo de gaditano. Su padre, fundador del colegio y fallecido, fue su referencia en temas de literatura e investigación, interviniendo activamente en actividades de la importancia de los cursos de verano de la Universidad (entonces de Sevilla, pues Cádiz no la tenía aún). Luis ha querido con su libro recuperar la memoria de su padre, que también tocó el tema del carnaval.

La Tertulia Café Cultural ofrece la oportunidad de explicar y difundir entre amigos, los antecedentes y el contenido de un libro –siempre sobre temas gaditanos-. En esta ocasión, Luis García Gil vino acompañado de una experta en carnaval procedente de Uruguay, Alicia Ostander. Ciertamente, la fiesta al otro lado del océano estuvo presente a través del libro publicado en 1962 –El Carnaval de Montevideo-, que explica sus orígenes y por ello su reproducción a imagen y semejanza del carnaval gaditano.

img029En su introducción, Luis García comentó su atrevimiento en “meterse” en un mundo tan cerrado y endogámico como el carnaval, a través de este libro, si bien lo justificó por su amistad con el comparsista Tino Tovar, que le transmite el valor del carnaval creativo, fuera de los “estrellas” de la fiesta, valorando su sencillez. Citó incluso al gran escritor Fernando Quiñones quien renegaba del “carnaval de ego”.

Incluso el título del libro, “La canción de Cádiz” fue tomado por Tino para su siguiente agrupación el pasado año, como una especie de “Metacanción”. La obra analiza la comparsa, desde el añorado Paco Alba, cuyo especial estilo en letra y música de chirigota derivó en la creación de la comparsa, título que le otorgó Vicente del Moral, entonces concejal de fiestas del Ayuntamiento de Cádiz. La comparsa -dice García Gil en su libro- estiliza el concepto de chirigota y el cancionero localista.

La canción de Cádiz habla de la visión de los escritores gaditanos sobre el carnaval, a través de los primeros pregoneros. Aquí citó a Pedro Romero, autor de carnaval, bohemio, ubicado en un terreno diferente (como primer cantautor en comparsa), con su propia manera de escribir y de ver lo poético, naciendo así la canción de autor en carnaval; así lo hicieron Carlos Cano en la copla y Romero Sanjuán en las sevillanas. Esta es la conexión que hace Luis García Gil, diferenciando así su obra de otros tratados carnavaleros. Sin olvidar además a Tino Tovar, a Jesús Bienvenido y a Antonio Martínez Ares, cantautores del carnaval.

Luis parte del escritor Ramón Solis (1923-1978, académico y premio nacional de literatura), autor de ensayos sobre agrupaciones, para abrir un camino. En su aventura le han acompañado Fernando Casas (El Bati) y Álvaro Pérez, para complementar el libro como especialistas en el carnaval.

García Gil subrayó que nuestro carnaval es grande en cuanto que fuera de Cádiz se interesan mucho por él. También indicó que la comparsa no nace en la calle sino en el teatro. Y que el narcisismo del autor perjudica a sus comparsas.

Al tratar fundamentalmente temas musicales en el libro, Luis García Gil evocó cuando en 1968 Serrat no fue a cantar a Eurovisión por el tema de la canción escrita en catalán; curiosamente el escritor Pemán lo defiende en un contexto político difícil, mientras que Paco Alba lo critica. (ver ideas políticas y carnaval).

(Uno de los asistentes recordó que Paco Alba enseñó a vocalizar a los componentes de su comparsa, para que el público los entendiera).

En el libro se habla de ingenio (chispazo), de libertad de expresión y de Andalucía. También del valor literario de la comparsa (Quiñones, Edmundo de Ory, Pemán), de rivalidad Alba/Villegas, y además, de autocrítica.

Se repasa también en la obra el fenómeno de Los Beatles (años 60), como homenaje al grupo inglés. El carnaval se empapa de la moda que le rodea, en las principales salas de fiesta y en el cine también. Se utilizaba la música ajena , potenciaba mucho las agrupaciones.

Y citando al prologuista, resumir que «son canciones de Cádiz de hoy y de siempre, canciones que se unen a nosotros y que comparten nuestras vidas, hasta el punto que a veces no sabes si es tu propia experiencia o la canción lo que recuerdas…»…»pues la canción de carnaval es primero gaditana, después andaluza, y finalmente universal».

Un libro magnífico.