Paterna1De nueve a veintiuna, de sol a noche. Veinte amigos blogueros. Una única María Luisa Ucero que organizó primorosamente la visita a media hora de Cádiz. 6.000 habitantes en Paterna, historia, cante, gastronomía y mucho más. El presidente de la Asociación Cultural Impresiones, Juan Sánchez Benitez, actuó de guía coordinador en esta excursión, junto con José Cabrales, en la que de nuevo el grupo de blogueros gaditanos se une por algo interesante.

Una o dos tostadas por alma en la Venta El Perro de Paterna. Hígado y lomo en manteca repartidos en la mesa central reparten aroma y atención gustativa, junto al aceite de oliva virgen extra y, a modo de estrella, el pan moreno de Paterna, cosa rica. Veinte desayunos y algunas reincidencias.

Tres nombres suenan como aviso de tres referencias culturales; tres cantaores flamencos: El Perro de Paterna, El Niño de la Cava y Rufino (vivo y coleando laboralmente). Los cantaores aquí llevan incorporado el oficio de mostrador. Barras que inspiran.

Más de diez cantaores contabilizados en esta localidad. En Paterna no se prohíbe el cante, está especialmente indicado para el corazón. También el baile tiene escuela abierta conPATERNA mosaico1 copia Carmencita y Rafi Aguirre. Ahora hay más baile que cante.

Una parroquia casi reconstruida tras la quema del 36. Una devoción que integra: la Virgen de la Soledad coronada por todos, que no quiere estar sola y sale dos veces en Semana Santa. Una ermita destruida junto al cementerio. Un párroco joven orgulloso de su templo. Un escultor local que osa crear un Nazareno. Un hermoso San Sebastián que nos saluda, un Corazón de Jesús, una María Magdalena penitente en un cuadro que espera restauración.

Una pila bautismal original y varios libros parroquiales de bautismo con niños de 1583. Un siglo XVI reconstruido recuerda que Paterna fue fundada por el Duque de Alcalá, Enriquez de Rivera, Adelantado Mayor de Andalucía, en 1503 como villa.

Una torre sobre la misma puerta de la iglesia, que un rayo destruyó en 1978. Un reloj regalo de la Princesa de Asturias, hermana de Alfonso XII en 1879, obra del experto relojero Tomás Otero Picón.

Once fuentes naturales hoy olvidadas, algunas de sulfurosas aguas de propiedades excepcionales, que en el siglo XIX curaban enfermedades de la piel y atraían a visitantes de los pueblos cercanos; como Jerez, que dejó un cachito de su quejío flamenco. El agua podría seguir curando hoy si volvieran los balnearios a Paterna y aquel club de bañistas.

PATERNA mosaico2_editado-1Tres principales cantes: martinete, petenera, fandango. A veces también tango en las palmas. En ellos se expresó el pueblo, incluso la mujer. Misterio y queja. El Perro de Paterna con su cante recio, potente y serio, que contrató Juanito Valderrama. 4.000 pesetas diarias en los años 60. En los 70 concursa y gana en el Festival del Cante de las Minas. Un disco graba con los poetas Julio Mariscal y Carlos Murciano.

Dos ferias tiene Paterna, en junio y en septiembre.

Dos emprendedores gastronómicos: Isabel Pérez y Juan Antonio Cantizano. CONSERVAS CANTIZANO. Seis años de estudios previos. Tres de producción y comercialización. La picarnina (paté de tagarnina) ya triunfa, como el pichichurri y el paté de pimientos del piquillo. Bien por su tortilla de tagarnina. Bien por su empeño y valor. Una empresa familiar más ha nacido en Paterna, trabajo y paso adelante con orgullo. Un huerto familiar que produce para la venta. Tres imprescindibles para sus conservas: ajo, cebolla, pimiento. Dos empresarios inasequibles al desaliento. Esta tierra es fuerte.

Cuatro puestos en el actual mercado de abastos. Un edificio recortado por los nuevos formatos comerciales. Un lugar que merecería más atención. Corren peligro los mercados.

Un camión de reparto en la puerta avisa: SABORES DE PATERNA. Cinco generaciones lo han trabajado. Bartolo nos abre su local. Quince años desde su lanzamiento al mercado con pijo-alimentos gourmet.  Una taberna les promociona los chicharrones en su barra y papelón: CASA MANTECA en Cádiz. En breve estarán en Puerto Real. Seis mil kilos de chicharrones salen de aquí al mes.

Dos mártires de los conflictos sociales anteriores a la guerra civil; Miguel Pérez Cordón (que osó contarlo por escrito), y María Silva (“La Libertaria”, nieta del famoso Seisdedos, madura cenetista a sus 17 años). 1923  contó con una Asociación Juvenil Anarquista.

Un millonario filántropo portuense, Elías Ahúja, socorrió el pueblo con alimentos y metió el agua corriente.

Cien años ha cumplido la panadería LA FÁBRICA. Un pan moreno reservado para llevar. Nos enseña su obrador, sus modernas instalaciones para hacer el pan con masa madre, como Dios manda. Un horno Llopis de 50 años hoy parado pero válido.

Tres tipos de trigo: integral, blanco y moreno. Distintos trigos y distintas moliendas para el pan. Un viejo horno moruno.

Tres partes diferenciadas en un solo retablo, el de la vida, reflejan Paterna: el ganado, la vida y costumbres del lugar, y el flamenco. Tres aspectos que explican el pasado y el presente y aportan esperanza para el futuro. No se lo pierdan.

Una mujer en monumento: Dolores La Petenera, que ya no baja a la fuente del Pozo Medina. Lo canta Demófilo en el siglo XIX, porque el hambre obliga a cantar en 1881. 1825 fue el año de la segregación de Paterna, que era de Alcalá. El pueblo nunca olvida sus penurias pasadas.

Un aperitivo en el Bar de Rufino, el cantaor vivo de la voz dulce. Muchas patatas fritas de verdad en una fuente. Cabrillas en salsa con el pan moreno a punto. Cinco presas de conejo en otro plato. Muchos clientes en barra y de pie. Un fandango espontáneo junto a la cerveza. Paterna en estado puro.

Cuatro paradas para degustación llevamos ya.

Siete platos distintos en el almuerzo paternero, en la VENTA CANTARERO. Papas aliñás, ensalada de tagarninas con caballa, croquetas de rabo de toro (magníficas), tosta de chicharrones con salmorejo, delicias de pulpo, rabo de toro, venado y carrillada.

Paterna 3Un Centro Cultural sobre un museo etnográfico. Una presentación de libro con rimas decimales. Un Fernando Lobo gaditano. Versos que saben a alegre siglo de oro con Sabina, Aute, Ruibal, Drexler y Ana López Segovia. Cuatro discos lleva. Juego de versos comunitarios. La cultura como conexión al ingenio. Dos canciones en directo demuestran el valor de lo fresco y la guitarra. Una sonrisa por cada una.

Una Peña Flamenca esperándonos. Cuatro sillas sevillanas para cada mesa. Varios grupos de blogueros gastronómicos. Un presidente de la Asociación de Memoria Histórica. Paterna enseña su pasado desgarrador. Pero hay que seguir viviendo.

Un balance, doce horas con Paterna dan para mucho. Música, proyectos culturales, gastronómicos, estatuas con nombre y gesto. Bares con platos y salsas. Camareras de blusas elegantes. Calles limpias, guías civiles y eclesiásticos que transmiten. Sueños de negocios que la gente construye cada día.

Cuarenta kilómetros separan Cádiz de Paterna. ¿por qué no fuimos antes?.