premiogurme (9)-kkfG--1348x900@abcEsta mañana, en la gaditana Casa Pemán y organizado por el periódico digital La Voz, asistimos a la entrega de los I Premios Gurmé Cádiz, a los hosteleros más votados en un lunes que suele ser su libranza. Han sido 12 los establecimientos elegidos, de un grupo bastante heterogéneo de profesionales de bares y restaurantes con distintos formatos de la provincia de Cádiz. Como personaje invitado, Carlos Maribona, el crítico gastronómico más prestigioso de España, y dos veces premio nacional de gastronomía.

La sala de conferencias estaba a rebosar de público, en el que se encontraban muchísimas caras conocidas de la restauración gaditana, unas veces con sus gerentes o propietarios y otras con el cocinero o el jefe de sala. Ha sido un acto en su honor.

16113006_10208594601245799_1193571160039167180_oLa secuencia de entregas de la placa gurmé a los galardonados ha sido ágil, rápida y adecuada. Tras ella, un catering en la azotea ha puesto la guinda, en una tarde de invierno soleada y sin los difíciles vientos gaditanos. El paisaje regalado ha sido el de las azoteas nobles de la Plaza de San Antonio, un lujo.

Los premiados llevaron a sus parejas, familiares o amigos, dotando al acto de un ambiente casi familiar.

Hemos visto a Petri Benítez (Venta Melchor) y a Leon Griffoen (Codigo de Barra) hablar de cocinera a cocinero sobre su versión de las papas con chocos;  y a Juan Ramón González Higuero, jurado, y profesor de la Escuela de Hostelería de Cádiz, contemplando como más de la mitad de los Gurmé han sido alumnos suyos, el orgullo del maestro.

Escuchamos a Ángel León, bi-estrellado, reflexionando sobre la orientación de su nuevo restaurante Michelín en el molino de mareas portuense; pero también a la familia del Bar Arturo, de Jerez, acudiendo en pleno a recoger la distinción, y presentarse como bar de barrio a mucha honra, defendiendo su digna trayectoria de vocación y trabajo.

IMG_3488Algunos empresarios hosteleros poco conocidos aunque de largo curriculum se han presentado en público, y han entrado voluntariamente en este actual ambiente de comunicación con retorno digital y personal. Archivados quedan.

En las fotos de premiados y nominados ya figura una nueva generación de profesionales, cocineros y jefes de sala: jóvenes empresarios en trance de traslado, de ampliación de negocio, de cambio de rumbo, de compás de espera o de reafirmación en su carrera. En suma, un mundo dinámico y motivado, dónde representan a un colectivo de entregados currantes que saben lo que quieren y que han aterrizado voluntariamente en la hostelería.

En medio del acto, Carlos Maribona fue entrevistado por el periodista Pepe Landi (La Voz), y a modo de breve ponencia, concluyó que para alcanzar el éxito en la hostelería es necesario su clara definición de especialidad y formato (no rotundo a las cartas extensas). También subrayó la importancia del equipo de sala, complemento de la cocina. Y resumió la realidad gastronómica de la provincia de Cádiz por una potente cocina tradicional bien conservada, y unos cocineros jóvenes que la están actualizando; todos ellos tienen una gran proyección: de ahí el cambio radical sufrido en los últimos años por la gastronomía de Cádiz.

También se refirió Maribona al exceso de “ruido” en redes sociales, dónde todo el mundo opina sobre gastronomía. Aunque entiende que es una saturación de juicios a veces sin conocimiento y con la alevosía de los “aprovechados”, opina que este fenómeno hace a los restaurantes estar más alertas. Maribona confía en que en unos años la situación de normalice y las opiniones de los blogueros y comunicadores sean más selectivas y creíbles, y compatibles con la prensa gastronómica oficial.

En Cádiz ya todos a pie de calle estamos valorando y analizando el sector hostelero como parte de nuestro tejido económico, turístico y cultural. Y además, se está apreciando el valor del cocinero y su impronta profesional en cualquier establecimiento.

Los I premios Gurmé Cádiz han ido a parar a:

El Fogón del Guanche (Puerto Real), Vinos y Tapas Sur (Cádiz), Restaurante El Faro (El Puerto de Santa María), Sopranis (Cádiz), Código de Barra (Cádiz), LaCandela (Cádiz), A Poniente (El Puerto de Sta. María), Arsenio Manila (Cádiz), Bar Arturo (Jerez), Valvatida (Vejer), Venta Melchor (Conil) y El espejo (Sanlúcar de Barrameda), entre votaciones del público y del jurado.

El resultado supone un recorrido por la provincia de Cádiz, animado en gran parte por las votaciones del público a través de internet.

Para los premiados es un reconocimiento a años de trabajo (desde cuatro a sesenta años de funcionamiento). Y para los no premiados asistentes, el sentirse miembros de un colectivo que está ofreciendo un gran aliciente turístico y cultural a la provincia gaditana.

Y una conclusión mía en cuanto a las patas necesarias en la gastronomía general profesional: buenas materias primas, buenos cocineros, y unas Escuelas de Hostelerías de prestigio, suficiente motivación en el sector, un esmerado servicio y, por qué no, una creíble plataforma de comunicadores profesionales y aficionados.

(Las fotos son de La Voz)