manteles y coladores2Llegan onomásticas y cumpleaños y se hace inevitable que quienes te conocen te regalen objetos culinarios relacionados directa o indirectamente con el guisoteo, como es mi caso. Este verano llegaron a casa estos dos lotes a cual más original: un juego de mantelitos individuales tuneados con el nombre de mi segundo libro de cocina (Los martes, pescao), y una colección de coladores de diversos estilos, muy útiles en el filtrado de caldos caseros y otras tareas auxiliares.

Aprovecho para ensalzar la utilidad de los mantelitos para “singles”, que contribuyen a mantener el orden y la disposición de los objetos existentes en la mesa, porque hacen compatible la decoración, ocupando el espacio mínimo. Aunque reconozco que no tengo mucha práctica en comer de esta manera. El regalo es de mi hermana menor, que siempre está en todo.

En cuanto a los coladores, traídos por mi tía Adela, los he repartido en mis dos cocinas (Cádiz y Sevilla). Sus diferentes formas y tamaños hacen que tengan diferentes aplicaciones. Creo que pocos cacharros de cocina son tan útiles como un colador, tenga el formato que tenga. Además de filtrar caldos, sirven para terminar de escurrir verduras ya hervidas, o arroces cocidos y en pequeñas cantidades.

Y recuerdo también que la serigrafía con “Los martes, pescao” dará originalidad a mi pequeño ajuar doméstico, haciéndolo único como en este caso.

Gracias a mis dos generosas “regaladoras”. Tenía pendiente el agradecimiento a través de las líneas de este blog.