img102Ayer mismo me comentaba una amiga sus preferencias sobre las variedades de yogures que hay en el mercado, refiriéndose a los que llevan sabores o añadidos especiales. Está claro que son productos con azúcares añadidos, además de aditivos innecesarios en mi opinión, cuando un yogur es lo que es: un lácteo con beneficios para el aparato digestivo, y no un postre dulce para degustar.

La revista de OCU del mes de octubre incluye un reportaje dedicado al consumo de azúcar en nuestra alimentación, responsable del sobrepeso de gran parte de la población española. Desde la organización de consumidores se pide disminuir un 10% los azúcares añadidos en alimentos procesados, teniendo en cuenta que los españoles tomamos más del doble de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud.

Dieta desequilibrada, vida sedentaria y mucho azúcar. Tres factores que añaden papeletas a la probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares y respiratorias, cáncer y diabetes.

Según indica OCU en su reportaje, consumimos una media de 94 gramos de azúcar al dia, doble de lo recomendado, demasiado. Todo ello vía refrescos, yogures, cafés, bollos, galletas, bombones y helados. Lo ideal sería consumir 25 g diarios.

OCU ha estudiado el azúcar contenido en un total de 49 alimentos, valorándolos, según la información que aparece en su etiqueta y lista de ingredientes. Y eso, a pesar de las indicaciones sobre la supuesta salubridad del producto.

Por otro lado, la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), está gestionando con fabricantes, distribuidores y restauradores, acuerdos para reestructurar el contenido de alimentos y bebidas en origen, reduciendo los contenidos de sal, grasas, calorías y azúcares añadidos. El lema de la campaña es “MENOS AZÚCAR, MÁS SANO”.

Los principales consejos que subraya el reportaje:

-Controle el consumo de bollería, galletas, postres lácteos y helados, a pesar de las indicaciones de que sean saludables, o contengan minerales o vitaminas o fibra, pues llevan azúcar. Incluso si vienen avalados por sociedades autorizadas.

-Priorizar los alimentos frescos y variados.

La campaña consiste en:

  • Que la reducción del 10% de azúcar no sea una decisión voluntaria del fabricante y que no la cambie por edulcorantes.
  • Que la reducción se haga de modo paulatino para acostumbrar al paladar.
  • Que además estos productos que llevan mucho azúcar no puedan indicar ser saludables.
  • Que la publicidad lleve mayor control en alimentos, sobre todo para niños.
  • Que se cambie el reglamento relativo a la información al consumidor sobre el valor de referencia para el azúcar.
  • Que se incluya expresamente en el etiquetado la frase “azúcares añadidos”.

Merece la pena echar un rato observando y leyendo las etiquetas de los productos que vemos en los supermercados; algunos de ellos con claros mensajes sobre sus supuestos beneficios para la salud.

Yo supongo que el empeño de los fabricantes en pasarse en azúcares, será por aquello de crear más adicción en los consumidores…. Pero están provocando obesidad y enfermedades.

Y tal como están las cosas yo repetiría: más mercado y menos supermercado.