picar-entre-horasHoy traemos una nueva colaboración, una firma invitada, relacionada con los hábitos y ritmos en las comidas. La comunicadora Edith Gómez nos envía este artículo sobre el modo de alimentarse en el ámbito laboral, que nos ha parecido muy interesante.

Los trabajadores tenemos una cosa común: estamos muy ocupados. Por este motivo solemos establecer una programación rutinaria: apagamos el despertador, desayunamos, vamos deprisa hacia el trabajo, echamos un vistazo a los correos más urgentes del día, comenzamos a realizar las tareas más prioritarias y por último, si tenemos tiempo, decidimos responder a los emails que hemos acumulado a lo largo de los días.

Inmersos en toda esta historia, nos olvidamos por completo de lo más prioritario: nuestra salud vital.

También nos olvidamos de dos cosas fundamentales: cocinar una comida nutritiva e ingerir los alimentos con calma. La triste realidad es que nos conformamos con tomar un sándwich mientras tecleamos en el ordenador de forma constante. ¿En serio es lo mejor que podemos lograr? ¿No podríamos conseguir alcanzar unos hábitos alimentarios más nutritivos y saludables que ayuden a que salgamos de la oficina?

Si de verdad, quieres cambiar tu rutina y obtener la energía que necesitas para seguir adelante con tu proyecto, es hora de que dejes de cometer los siguientes 7 pecados alimenticios y estés motivado a hacerlo:

  1. Pasar horas sin comer

Más de una vez, seguro que has pasado más de 5 horas sin comer y además, sin darte ni de cuenta debido a la acumulación de trabajo que tenías. Lo que provoca que cuando te entre el hambre, acudas corriendo a la máquina expendedora más cercana o a un restaurante de comida rápida, y comas más de la cuenta. Este es una de las costumbres más dañinas para nuestro organismo.

Con el objetivo de mantener un buen nivel de glucemia, debemos realizar tres comidas al día y dos colaciones. Por lo tanto, no deberían pasar más de 4 horas entre cada ingesta. Si esto no lo cumplimos, puede ser que suframos algún bajón de energía. Además, nuestro cuerpo se enlentecería, por lo que podríamos también ganar peso.

Intenta comenzar a hacer lo siguiente: desayuno temprano, come a media mañana una pieza de fruta, un café con leche o un yogur, luego ten una comida nutritiva al mediodía y vuelve a tomar otra colación a media tarde. Cambia los pasteles y las galletas por un sándwich vegetal. Si te apetece algo dulce come una fruta o tómate un puñado de almendras. Programa un horario y cúmplelo.

  1. Comer porciones demasiado grandes

Una de las consecuencias secundarias que tiene el no comer en horas es que cuando queremos hacerlo, pedimos una ración doble. Esto causa que comamos tanta cantidad, que cuando acabamos parece que nos va a reventar la camisa y nos entra un sueño insoportable.

Los nutricionistas expertos aconsejan ingerir 120 gramos de carne magra, de pollo o de pescado blanco. La misma cantidad se recomienda para los carbohidratos complejos, el pan o los cereales integrales, además de verduras.

  1. Picotear

Son las 12 de la mañana y de repente, te entra el hambre. Lo primero que te viene a la mente es acudir a la máquina expendedora más cercana para introducir una moneda y que caiga de dentro una bolsa de papas fritas, comida basura.

¿Te imaginas el efecto que puede tener esto en tu cuerpo si lo repites todos los días de cada semana? Seguramente tus niveles colesterol se disparen, aumentes de peso y tu energía comience a disminuir marcadamente.

Además, ya sabes. Si te apetece algo dulce siempre puedes tomar una pieza de fruta o un puñado de frutos secos. Aportarán energía a tu cerebro, además de una magnífica sensación de saciedad.

  1. Comer siempre lo mismo

Tener una rutina diaria para cosas habituales suele ser una clave de los emprendedores de éxito, ya que de esta forma sus esfuerzos mentales se focalizan en lo más importante.

Sin embargo, los nutricionistas no están de acuerdo con esto. Defienden que es fundamental comer sano y variado para que nuestro cuerpo absorba todos los nutrientes necesarios.

Intenta ingerir todas las semanas verduras de todos los colores, especialmente las más verdes, ya que contienen una fuente alta en fibra. Adopta también proteínas procedentes de productos como el atún, las sardinas o el salmón. Si eres vegetariano puedes optar por tomar semillas de chía o mircoalgas como la spirulina, ya que contienen una fuente alta en proteínas.

  1. Saltarse el desayuno

Muchas personas no toman el desayuno porque no quieren o por falta de tiempo. Si bien, lo que muchos desconocen, es que es una muy mala costumbre ya que aumenta la probabilidad para subir de peso, algún ataque cardíaco, gastritis y favorece la fatiga diaria.

El desayuno más completo se compone de un carbohidrato complejo como puede ser la avena, una pieza de fruta y un lácteo que puede ser leche o un yogur. Otra opción consiste en preparar un cóctel de frutas y verduras, sin azúcar.

  1. Comer pesado

Si has tomado alimentos con gran poder calórico o mucho frito, es normal que te sientas cansado y pesado después de comer.

Normalmente debemos ingerir sobre 2.000 kcal al día, pero debemos aprender a distribuirlas de forma adecuada por todo el día. En el desayuno entre el 15 y el 20%, en la colación de media mañana y en la de media tarde, así como en la cena un 15%, y en la comida un 35%.

  1. Comer frituras

Comer alimentos fritos es uno de los peores hábitos que puedas llegar a adoptar, aunque seguramente ya lo hayas escuchado.

Es conveniente que sustituyas las grasas animales por grasas vegetales procedentes del aceite de oliva, de los frutos secos como las nueces o almendras, de los cereales como la avena o del aguacate. Elimina los embutidos, las salchichas, el tocino, la mantequilla y otro tipo de grasas dañinas. Tu salud te lo agradecerá.

Después de leer esto, ¿estás preparado para dejar de cumplir los pecados de la alimentación y convertirte en un emprendedor en buena forma?

Descripción del autor: Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos.

Twitter: @edigomben