Son Rafael, Juan, Diego y Julio, antiguos compañeros de trabajo y buenos amigos. Son los primeros doctorandos en cocina básica y saludable, gracias al taller organizado por la Asociación Comeencasa, un modesto ente que acabamos de crear, sin ánimo de lucro, para transmitir la cocina sana y la alimentación. Las monitoras somos Rocío y yo.

El objetivo de nuestra Asociación, según sus estatutos, es enseñar cocina y gastronomía a personas sin recursos (para su mejor calidad de vida), a jóvenes preuniversitarios (educación nutricional) y a inmigrantes que buscan trabajo en el sector hostelero (integración laboral). Pero con estos amigos hemos comenzado nuestra andadura a título experimental, en nuestra propia casa, sede de la Asociación. Luego ya vendrán otros espacios.

Durante cinco días aprenderán la esencia de un potaje, el horneado de un pastel de pescado, el salteado de la pasta y la verdura, un arroz basmati con frutos secos, el secreto de buen aliño, un guiso de albóndigas de buena carne, un tomate frito, los pasos de un arroz con verduras….etc., lo más elemental para confeccionar un buen menú.

Pero también sabrán distinguir un buen aceite, la clasificación de los huevos, la lectura del etiquetado y las variedades de hortalizas y legumbres.

Y, sobre todo, les vamos a enseñar a comer bien: equilibrado y saludable. Y para eso, lo primero es comprar bien, materias primas, alimentos, y evitar productos procesados.

Una prueba y ensayo de una ilusión: enseñar a cocinar para conservar la salud y para buscar trabajo. Y, por supuesto, mirar por la cultura.