No solo de sólidos se nutre el hombre. Alimentarse bien es comer y beber adecuadamente, mediante buenos hábitos, que seleccionan los líquidos más saludables para nuestro organismo. En el pasado mes de julio, durante los cursos de verano de la Universidad de Cádiz, se presentó la nueva «pirámide de la hidratación saludable». Aquí resumimos un poco estas pautas. Es cuestión de mirar la imagen de la pirámide a través de sus diferentes pisos, de abajo a arriba, para ubicar los distintos alimentos.

1) Agua del grifo o embotellada (2 l al día).

2) Bebidas sin calorías (por ejemplo, café).

3) Leche, zumos, gazpachos, de valor nutritivo.

4) Refrescos, zumos, fructuosa, ocasional.

Y aquí se incluyen también consejos sobre los alimentos sólidos:

5) Cereales, almidón, fibra, germen, mejor con masa madre.

6) Frutas, verduras y cereales y grasa de aceite de oliva en cada comida principal, alternando huevos (ecológicos o camperos)/pescados/aves, frutos secos, nueces, varias veces a la semana. Freir con aceite justo.

7) Pescado, mejor de temporada, blanco y azul.

9) Lácteos, 2-3 veces al día.

LA OMS alerta del riesgo de las carnes procesadas (potencial de generar distintos tipos de cáncer). El consumo debe ser ocasional, de buena calidad, con buen cocinado y con la compensación de otro tipo de alimento como por ejemplo la verdura cruda (por la vitamina C que contiene).

No se debe consumir o consumir poco azúcar y sal. Las grasas untables llevan un 9.5% de grasa animal.

En cuanto a los suplementos de vitamina D, deben ser individualizados, consultando a farmacéuticos, médicos, enfermeros y nutricionistas, no por nuestra cuenta.

El vino y la cerveza, es opcional para adultos. Desde los 40 años es bueno, antes no.

(Nota: atención a los refrescos. Solo sirven para añadir azúcar innecesario).