DSC01692-225x300Vuelvo a la histórica cocina del Monasterio de Santa María de Cádiz, lugar actualmente no visitable por estar en peligro de derrumbe. En semirruina, pero ahí sigue, o eso espero. Resulta que mi amiga, la doctora Frederique Morand (tenaz investigadora de la historia del Monasterio), me envió hace poco el recuento anual de alimentos que se consumieron en la alimentación del convento en el año 1694. También me confirma Frederique que las monjas hacían el pan a diario, en un buen horno existente en la clausura.

No olvidemos que Santa María llegó a albergar más de 80 personas entre monjas y personal de servicio.

Esta es la lista de los alimentos, según documentación existente en el archivo del monasterio:

Una fanega de sal

Trescientos pimientos

Poleo (sin especificar la cantidad)

Seis ristras de ajo,

Quince arrobas y media de aceite,

Una fanega de lentejas,

Una fanega y media de garbanzos

Dos arrobas de castañas

Un quintal de bacalao más otro quintal que aparece luego

Tres arrobas de arroz

Nueve arrobas de vinagre

Diecisiete arrobas de aceite (a 19 reales, 323 reales de vellón).

223 libras de tocino en dos partidas a 3 reales de vellón, por 26 arrobas y 18 libras y media cada una.

Por otro lado, se detallan los condimentos empleados en la cocina del convento:

3 libras de azafrán a 3 escudos y “un real de la olla en que se metió”, cilantro, pimienta, canela, clavos de comer (media libra), jengibre, alcaravea, cominos, oréganos (entre media libra y dos libras de cada género).

A la vista del detalle documentado en el archivo del Monasterio, se deduce que en siglo XVII, las monjas comían más o menos lo que el resto del pueblo llano, sin consumir carne, pero sí bacalao, una excelente proteína. Es decir, se apañaban con las legumbres y el arroz bien condimentados, y con unos fondos o sofritos adecuados. Sus menús diarios también incluyen frutos secos, aceite y vinagre, y algo de tocino para alegrar los potajes, creo yo.

Una lista de alimentos que luego se procesarían en aquella vieja cocina enmarcada por columnas de piedra o mármol (no he podido comprobarlo aún). Un detalle de alimentos que conformarían los menús de una comunidad religiosa, seguramente a cargo de una o varias monjas dedicadas a la cocina. Doy por sentado que también elaborarían buena repostería.

El Monasterio de Santa María (fundado en 1529) se encuentra cerrado por encontrarse en serio peligro de derrumbe. Esperamos que se pueda proceder a su rehabilitación parcial –al menos- de acuerdo con el plan director de las obras, que contempla la construcción de una hospedería, y que permitiría que las monjas pudieran volver de su “exilio” en el cercano Monasterio de la Piedad, también en Cádiz.

Traduzco las viejas medidas de masa utilizadas:

Quintal: antigua unidad de masa en España, equivalente a 100 kg.

Fanega: En Castilla, una fanega equivalía a 55,5 litros.

Arroba: cuarta parte del quintal, es decir, 25 kg.

Libra: aproximadamente 500 gramos.

Con este sencillo post, cumplo mi compromiso de escribir todas las semanas algo relativo al patrimonio gaditano, tan injustamente olvidado.

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