Esta es una receta sencilla preparada durante el tradicional curso de Cocina Sana, Sencilla y Sabrosa al que asistimos en la Escuela de Hostelería de Sevilla, a mediados del mes de julio. La elaboró el Chef Fermín Viñuales y está riquísima. La técnica del vacío y su cocción a baja temperatura es muy eficaz para la carne, pues conserva todo su jugo y se potencia su sabor. Lo único es mantener la temperatura.

Ingredientes: 800 g de solomillo de cerdo ibérico, 100 g de setas deshidratadas (empleamos trompetas de la muerte), 100 g de verduras cocidas, 50 cl de jugo de carne y aceite de trufa (preparado).

Trituramos las setas con ayuda de un robot, que se convertirán en polvo. Envolvemos la carne en este polvo, y con un poco de aceite de trufa (para conseguir más líquido) la envasamos al vacío. De ese modo la cocemos en agua durante media hora a 60º C constantes.

Sacamos la carne de la bolsa, la cortamos en rodajas, y servimos con las verduras y el jugo que ha salido de la carne.

El solomillo queda envuelto en costra.

Está riquísimo.