De Buen Comer mosaicoUn tazón de gazpacho y un plato de pescado en salsa con guisantes son, en conjunto, un menú equilibrado, pues llevan de todo: verduras, proteínas e hidratos de carbono. Garbanzos con verduras y revuelto de espárragos es otro ejemplo de menú completo. Y también: pollo en salsa y sopa de fideos con coliflores. Aquí van tres menús que podríamos incluir perfectamente en uno de nuestros almuerzos. Para la cena, sería lo mismo pero en menor cantidad de cada cosa. Y algo muy importante, hay que disfrutar con cada menú.

¡Mira que hay libros y páginas de recetas!. Pero en ellos se da por sentado -o no- que completaremos los platos citados con nuestras preferencias. Y al final, parece que solo queda el protagonismo de un plato sin contar con los acompañamientos.

Pero ya en casa lo lógico es hablar de dos platos en cada toma, además de un postre preferiblemente de fruta fresca. De ese modo, estaríamos alimentándonos correctamente. Las cantidades a consumir varían según edad y actividad del comensal.

Sí, es el trabajo de un nutricionista, que para eso se ha formado. Preparar platos con la variedad de ingredientes apropiada y equilibrada, para que alimente del modo más completo al destinatario. Pero en la cocina de casa todos debemos ser nutricionistas, y sobre todo el que lleva la responsabilidad del menú diario. No es solo preparar el plato preferido en las cantidades demandadas por la familia, hay algo más.

O sea, que cada desayuno, almuerzo y cena (por no hablar de la merienda que también es importante), debe incluir una serie de alimentos, cocinados de la manera más lógica y efectiva, y, por supuesto, más sabrosa. Y eso va a suponer comer bien, mal o regular.

Un menú equilibrado debería llevar obligatoriamente proteínas, vegetales e hidratos de carbono (salvo voluntad de adelgazar), todo ello según las pautas de la alimentación mediterránea a la que debería ceñirse.

El profesor Varela-Moreiras, presidente de la Fundación Española de la Nutrición, explica que los patrones de alimentación y estilo de vida han cambiado en los últimos años. Actualmente hay una mayor disponibilidad de alimentos junto a una mayor seguridad alimentaria. No obstante, no siempre aprovechamos esta oportunidad de poder elegir entre tantos.

A pesar de la falta de consenso entre los tres organismos que regulan la alimentación humana (OMS, FAO y EFSA), las pautas o recomendaciones sobre el consumo de macronutrientes son muy parecidas.

Sí se coincide en que una dieta diaria equilibrada necesita contener una cantidad mínima de proteínas (0,8 gramos por kilo de peso). Y las grasas no se pueden eliminar ni bajar del 20% de la energía total de la dieta, por ser necesarias para nuestro organismo. En cuanto a los hidratos de carbono, no se debe sobrepasar un máximo, pues reducirían el porcentaje de proteínas y grasas de una comida (Me viene a la memoria el excesivo consumo de patatas a diario en los hogares, en detrimento de las verduras).

Pero los expertos observan que ingerimos más cantidad de proteína que la recomendada. Deberíamos reconsiderar este hecho a la hora de hacer nuestros menús (Esos filetones a la plancha….).

Cocinar cada día supone tomar pequeñas y grandes decisiones, para la comida en casa o la comida para llevar; pero también hay que saber elegir al pedir el menú, cuando comemos fuera.

Diseñar el menú es labor del cocinero en el hogar.

Más información:

Planificación de menús semanales I

Planificación de menús semanales II