Experiencias Thermomix1El pasado miércoles, Thermomix organizó en su delegación del barrio sevillano de Huerta de la Salud, una clase bajo el título de “experiencias gastronómicas”, a la que acudieron más de 40 personas de diferentes edades, de las cuales el 95% era usuaria del robot. A mi también me invitaron y, la verdad, disfruté de este tipo de cocina.

El formato del evento es una primicia de la firma alemana, en la que participaron las monitoras adscritas a la delegación (Cati, Berta, Maribel, Eva, María Isabel y Mariló como jefa de grupo). Su objetivo era la estimulación a los usuarios, como promoción del último modelo de la máquina –el electrónico TM5-, aunque podría haberse aplicado también para el modelo anterior, el TM-31. La máquina electrónica prescinde de los libros guiados en papel para trabajar.

Experiencias Thermomix2Pero lo más novedoso fue que Thermomix comenzó el acto ofreciendo trabajo a los asistentes, es decir, la posibilidad de unirse al equipo comercial de Thermomix, como hicieron vendedoras que llevan entre 1 y 13 años en la firma.

Digamos en primer lugar que la Thermomix electrónica presenta algunas mejoras sensibles: la temperatura máxima pasa de 100º (del modelo anterior) a 120º; el recipiente varoma tiene mayor capacidad y un diseño más adecuado para utilizarse como servicio en mesa, y, además,  el pitido de alarma es mucho más agradable al oído, es musical (esto se agradece).

Además de la presentación del equipo Thermomix, en la clase se prepararon varios platos: una masa de pan (a 37º), con levadura fresca, no química, y harina de trigo, aceite y sal, (1 minuto a velocidad turbo) convertida en una inmensa torta de aceite gracias a la adición de anises y especias (riquísima por cierto, y rapidísima).

Experiencias thermomix3Otro plato preparado fue el potaje de lentejas, que incorporó las verduras troceadas, demostrando que la última versión de Thermomix trocea de un modo más uniforme. Aquí reconozco que nunca guisé lentejas en thermomix, y por ello prometo solemnemente que en la próxima ocasión las haré en el robot, incorporando mis ingredientes. Los potajes son recetas muy personales.

Se preparó un refresco con frutas y agua, a modo de néctar (la gran ventaja es que aprovecha la fruta entera, con todas sus propiedades), y que luego permitió elaborar una mermelada con los restos de limón y naranja. Gran aprovechamiento sin duda. El robot da muchísimo juego y eso es conocido por todos.

Otro de los platos preparados fue un flan riquísimo, así como una ensalada  de vegetales troceados (la lechuga se trocea en Thermomix, pero necesita un poco de agua para su triturado), como zanahorias, espinacas, acelgas, etc. Se acompañó de una salsa tártara.

El plato más contundente fue un solomillo con patatas cocidas, que quedó muy tierno y sabroso, hecho en el varoma.

Un consejo: dejar el varoma siempre sobre el robot, nunca guardado en muebles. Estoy totalmente de acuerdo. Y otro: con la mariposa, no sobrepasar la velocidad 4, escuchando siempre el ruido para aprender a interpretar la función de la máquina.

Trucos aprendidos:

Con la Thermomix en marcha, ponemos agua en el tapón para que con el peso no se levante mientras añado líquidos. Para un sofrito de tomate por ejemplo, quitar el cubilete. E igualmente par el caso de guisar con vino (muy frecuente en mi caso), prescindir del tapón para permitir que el alcohol se evapore.

Otros trucos: poner un poco de agua bajo el papel vegetal previo a su entrada al horno, para que no se reseque ni se mueva. Y para que la masa hecha en la máquina salga mejor, mover la rueda de las cuchillas, con el vaso hacia abajo.

Se recordó que el huevo se rompe siempre fuera. El material de silicona vale para el “baño maría”, pero tarda más.

Tengo que resaltar la magnífica biblioteca de cocina de Thermomix. Últimamente he visto uno dedicado a la cocina para la pareja: “Solo somos dos” es su título, y busca optimizar cantidades y evitar el despilfarro.

Además, Thermomix acaba de sacar al mercado un modelo de máquina TM5 llamada italiana, que incorpora accesorios para cocinar y hacer pasta, que trae su propio libro de recetas.

No trabajo para Thermomix pero admiro su estilo comercial y la calidad de su producto. De momento, no hay nada igual en el mercado de los robots de cocina.