Venta Melchor,unoLas ventas en mi familia son para los domingos. Igual que en los tiempos de mi abuelo. Día de descanso en la cocina familiar, con la opción de comer como en casa, pero siempre mejor que en ella. La Venta Melchor, en El Colorado (Conil, Cádiz) es un establecimiento con diploma de excelencia que no quiere dejar de jugar en esa categoría, la de venta. Hace poco organizó sus jornadas del cuchareo, su gran especialidad. Pero además, acaba de recibir el preciado “oscar” de la gastronomía provincial, el premio anual del Grupo Gastronómico Gaditano.

Lo dicho, que además de comer mejor que en casa, había muchas razones para visitar la Venta Melchor, felicitando a Petri Benitez –su jefa de cocina- y a Juan Carlos Almazo –su marido y 50% en la gobernación del sitio- por sus logros, que no hacen sino justificar su trayectoria.

La mesa que nos fue adjudicada estaba colocada junto al piano que luce al lado de su bodega. Ya he dicho que Venta Melchor no es una venta cualquiera. De momento, es el único establecimiento kilómetro cero de la provincia de Cádiz, tal como lo conté en el blog, y que supone que trabajan en exclusiva con materias primas de la zona.

Venta Melchor3La propuesta fue almorzar con platos al centro, lo que nos pareció muy interesante, después de una semana santa con algunos excesos culinarios (sobre todo de dulces).  Así que voy a contar el desfile de los platos que presidieron nuestra mesa y que permitieron “cucharear” de modo colectivo.

Patatas aliñadas con huevas. Un plato equilibrado en vista y en temperatura. La calidad de los productos brilla.

Pasta fresca (elaboración propia) con gambas y bechamel. De las últimas incorporaciones a la carta, pero que triunfa sin reparos, magnífica.

Revuelto de berenjenas con almejas. Plato que no siempre tienen en carta, y que esta vez solicité expresamente a la jefa. Al resto de los comensales les encantó.

Guiso de alcauciles, chícharos (guisantes) y habas. Inevitable cuchareo cuaresmal, rico, suave, con verduras frescas y en su punto justo de salsa.

Ventresca de atún encebollado con patatas. No sé si fue el atún –sublime- o las patatas, pero el plato triunfó. ¡qué cosa más rica!.

El cazón con tomate y guisantes supuso un plato de pescado con la salsa tomatera de Petri –famosa en la región- y los guisantes conileños de temporada. Increíble.

Y acabamos el protocolo de probar lo más representativo, con unos garbanzos (de pequeño calibre) con calamares. Las legumbres son de El Navero, referencia en la provincia.

Venta Melchor con PetriPlatos de cuchareo, recetas clásicas con toque Petri, comidas a la temperatura justa, con la salsa justa y con el sabor justo en expectativas y algo más, el cuidado que la cocinera pone y sabe transmitir.

Cocina de verdades, que sacia vista, olfato y gusto, y que no deja ningún mal recuerdo en estómago. Cocina auténtica en origen, sin aderezos artificiales, pero que gestiona la verdura como nadie. La Venta Melchor ha evolucionado sobre sí misma, a base de una mágica sencillez. Tanto, que es apreciada fuera de las fronteras provinciales.

Un vino tinto Samaruco puso la guinda del almuerzo, con el cambio de impresiones con Petri y Juan Carlos, siempre con proyectos en estudio, siempre pensando en futuras recetas. Aquí no se para.

Enhorabuena por el premio de honor.