Soy verdulera¿Cumplimos la recomendación que dice 5 al día entre frutas y verduras?. Aparte de tener siempre disponible en casa algunos kilos de fruta con que responder a esta dieta, está claro que tenemos que incluir tanto en el almuerzo como en la cena alguna hortaliza cruda (que no todas son susceptibles de consumirse así) o bien cocinada.

Entiendo yo que independientemente de platos de cuchareo o de proteínas puras y duras (carnes, pescado o huevos), hay que tener previsto en casa suficiente cantidad verdulera para las «ene» raciones necesarias. No siempre cumpliremos con una ensalada de tomates y pepino. Hay que cocinar estas verduras, lo que supone lavar, limpiar, trocear, cocer o no, saltear o incluso hornear. Las verduras también dan trabajo en la cocina, como todo.

Pero es de común aceptación por los expertos en nutrición que las verduras son más que necesarias. De hecho, cada día se habla más de que frutas y verduras deberían ser la base de nuestra dieta, como algo fundamental, ineludible en los menús.

Esta pauta obliga también a variar en las hortalizas que vayamos a consumir. Habrá que visitar e investigar las fruterías en busca de nuevas variedades, pequeños pero valiosos tesoros del campo que cada día nos sorprenden más.

Dice mi frutero que en el mundo de los vegetales se está apostando cada vez más por la calidad, y que los trucos de antaño de mostrar al público lo mejor y luego despachar lo mediocre (colocar delante los mejores ejemplares de fruta o verdura), se está acabando. Se está viendo la necesidad de atender al cliente con profesionalidad y transparencia.

Las fruterías están ofreciendo cada vez más productos en sus locales, como legumbres, aceites, conservas, frutos secos, huevos, etc., además de comercializar cada vez más variedades de los productos del campo. Da gusto entrar en estas tiendas, son un placer para los sentidos. Esta misma mañana he descubierto una nueva frutería de barrio que me ha impresionado por su variedad, calidad, temporalidad e información hacia el cliente. Las fruterías son tiendas cada vez más atractivas para visitar.

Otro tema es la cuestión del coste relativamente importante que supone el capítulo de las frutas y verduras en una unidad familiar. Comer bien o de modo sano requiere de un cierto presupuesto, sin contar caprichos gourmet como frutas tropicales, frutos secos, tomates especiales o variedades exóticas. Pero la cesta de la compra debe incluir frutas frescas, tomates decentes para aliñar y patatas de cercanía para cocer. Por no hablar de ajos, cebollas, pimientos, calabacines o berenjenas, imprescindibles para las bases de sofritos dignos y platos caseros.

Confieso que soy muy verdulera.