Los martes, pescao

Los martes pescao PortadaHan transcurrido tres años justos desde la edición de “Los Lunes, lentejas”, un recetario hecho a la medida de un taller básico de cocina. Ahora, acaba de salir mi segundo libro, centrado sobre el plan de comida del segundo día de la semana: “Los martes, pescao”.

Este recetario sigue la misma tónica que el anterior: recetas, consejos, trucos, propuestas de menús saludables, información, etc. En esta ocasión, es el mundo del pescado fresco el que quiero acercar a la cocina casera. No todo es freír, sino que el pescado puede elaborarse de diversas maneras, pudiéndose preparar con antelación.

El libro contiene 55 recetas: 38 de ellas de pescado, 8 variadas y 9 de ricos postres.

Editado por Quorum Editores, tiene un atractivo formato con encuadernación en espiral, junto a una maquetación vistosa en imágenes y colores por secciones. A diferencia del anterior, cuenta con un brillante prólogo de María Luisa Ucero, escritora y bloguera gastronómica, y coordinadora de las tertulias gastronómicas del Ateneo de Cádiz. Una introducción de lujo.

Han colaborado con sus conocimientos dos pescaderos del mercado central de Cádiz (Paco Domínguez y Fernando Coucheiro) y la jefa de cocina de la Venta Melchor de Conil (Petri Benítez).

Los martes, pescao,  es el libro básico de cocina del pescado fresco del litoral gaditano, referente de una industria sostenible con los fondos marinos, que ofrece empleo digno directa o indirectamente, y que da brillo y personalidad a los mercados de abastos de la provincia de Cádiz.

El libro intenta informar de la realidad pesquera al consumidor, para saber comprar, cocinar y valorar la mercancía del entorno, frente a las especies criadas por sistemas intensivos o en cautividad, carentes de propiedades nutricionales y sin el respeto debido al medio ambiente.

El pescado es un alimento de lujo asequible, rico, versátil, rápido de preparar y sin aditivos en su estado fresco. Los martes, pescao anima a comprar los productos del mar el segundo día de la semana, cuando entran en nuestras plazas, o bien a congelarlo y descongelarlo el día antes si ya está en nuestro congelador.

El pequeño margen de beneficio que pudiera quedar con la venta de este libro, se destinará –al igual que el anterior, Los lunes, lentejas- a enseñar a cocinar a determinados colectivos necesitados de formación, bien para su inserción laboral o para su educación alimentaria.