Sin lugar a dudas ha sido el plato más aplaudido en casa. Y mira que es sencillo, básico, fácil y breve de preparar. Pero, salió rico desde el principio. Las coles de Bruselas con jamón aguantan bien ya cocinadas y se comportan divinamente como un primer plato calentito de verduras.

Por supuesto, hay otros factores que también colaboran. El jamoncito picado es de bellota (por muy poco más de precio), las coles de Bruselas están muy frescas y de temporada, y el vino empleado es nada menos que Tintilla de Rota, que hace hablar con su especial dulzor al sofrito de cebolla y a las zanahorias.

Un plato siempre bienvenido, una propuesta seria para quien quiere llevarse “el catering” casero a su trabajo, y un buen arreglo en la cocina porque se puede preparar con antelación sin sufrir menoscabo en sus propiedades.

Pasa el tiempo, aumentan las recetas elaboradas en mi casa, y crece la selección de platos preferidos. Eso es bueno. Pero sobre todo, vamos utilizando productos que antes apenas conocíamos y que, con un poco de imaginación, merecen buena nota por parte del «jurado familiar».

La receta aquí: Coles de Bruselas