aprende a comer y a controlar tu peso“Aprende a comer y a controlar tu peso” (Espasa, 2014) es una obra escrita por el doctor Antonio Escribano, médico especialista en endocrinología y nutrición y medicina deportiva. Es muy conocido internacionalmente por ser coordinador de nutrición en muchos equipos de fútbol europeos. Su obra –un tratado manejable y bien estructurado- aborda las cuestiones prácticas a la hora de comer, bajo criterios de mesura y aprovechamiento nutricional.  Una obra de consulta diaria para todo aquel que desea cuidarse al tiempo que se alimenta correctamente.

Entre sus páginas encontré el capítulo dedicado a “Las cantidades correctas”, tomando como referencia el tamaño del plato, trasladable a la mano.

Para empezar, el doctor Escribano advierte de lo equivocado de excedernos en cantidades de algún alimento (por sano que sea), incluyendo también las beneficiosas verduras, con las que no hay que pasarse. Se trata de aprender a calcular lo que comemos. Las frutas no plantean problema ya que su unidad de medida es ella misma.

Subraya Escribano que el tamaño de los platos es fundamental para ayudarnos a comer. El pequeño –de 21 cm. Más o menos de diámetro- tiene 14 cm de espacio aprovechable, y el plato grande mide 26 de diámetro y 17 de espacio útil. Ambos platos se parecen en escala a la medida de la mano de una persona pequeña y una grande.

¿Y qué nos dicen estos tamaños?. Pues sencillamente que cada persona tiene -según las dimensiones de su mano- su medida de referencia de cada alimento, y que con relación a él puede medir perfectamente lo que come.  A este sistema Escribano denomina “referencia visual”, y ayuda a no obsesionarnos con las cantidades y su complicación a la hora de calcular. El autor advierte de la costumbre de aumentar las cantidades de comida consumida al hacer las recetas más ligeras en cocina, limitando así la variedad de sabores de otros alimentos. Está claro que el autor no admite la flexibilidad en las cantidades a consumir.

Utilizar el tamaño de la palma de la mano –en horizontal, sin aumentar el grosor hacia arriba- nos da una idea de lo que necesita y tolera nuestro cuerpo, a través de nuestro estómago, al que con frecuencia maltratamos. Pero eso está en otro capítulo del libro.

“Aprender a comer y a controlar tu peso” (Espasa, 2014), va por su 5ª edición). Una obra para poner a examen nuestro modo de comer, utilizando el sentido común y cumpliendo las exigencias mínimas de parámetros nutricionales que necesita nuestro organismo.

Y por lo que respecta a mi familia, siendo yo responsable de la cocina, estoy reduciendo las raciones poco a poco, y ajustando cantidades a lo recomendado por expertos. Eso sí, nunca renuncio a la variedad en la alimentación.

Creo que este tipo de tratados son de la máxima utilidad para el cocinero o cocinera de casa que quiera mirar por la salud de su familia. Es cuestión de acostumbrarnos a racionalizar comidas e ingredientes.