Grazalema2Sangre, amor y gastronomía. Por noveno año, Grazalema, localidad de la sierra gaditana, celebró su Recreación Histórica “Sangre y amor en la Sierra”, los días 2 al 4 de octubre. Todo un programa de actos y escenas teatrales en torno a la vida y obra de su personaje más legendario: el bandolero José María Hinojosa Cobacho “El Tempranillo”. Organizan la fiesta el Ayuntamiento de Grazalema, varias asociaciones de recreación histórica y la Diputación de Cádiz.

Una maravilla de pueblo blanco, limpio, bien conservado, de fachadas cuidadas, con poco más de 2.000 habitantes. Un pueblo dónde todo el mundo da los buenos días, tardes y noches. Un pueblo que durante un fin de semana se hace bandolero bueno, recordando el carisma de un peGrazalema4rsonaje mítico mezcla de proscrito, héroe y villano.

En un recinto utilizado normalmente como aparcamiento, se crea una ciudad efímera, con los diferentes escenarios de la mítica vida de El Tempranillo. Sus duelos, la cárcel, la capilla dónde se casa con María Jerónima, sus comidas, sus cuevas y escondrijos e incluso el entierro de su amada. Más de medio pueblo caracterizado junto a burros, caballos, mantas y trabucos activos de pólvora, hacen del lugar un destino especial para los que vivimos en ciudades ruidosas, contaminadas e indiferentes al saludo.

Llamativa la toma de la Casa Consistorial por el grupo de bandoleros, con salida al balcón del Ayuntamiento, vuelta a 1.832. Pedazo de foto que hicimos. E impagable la visión nocturna de bandolerosGrazalema1 a caballo pasear por las calles.

Infinidad de autobuses imposibles de aparcar en Grazalema. La hostelería a tope tanto dentro como fuera del recinto de recreación histórica. Y un detalle que me encantó fue el de jarritos de barro para el consumo de cerveza y refrescos. Al devolverlos, te reintegraban el precio como fianza. Lo último, los vulgares vasos de plástico.

E inevitable hablar del excelente almuerzo en el Restaurante Casa de las Piedras, un GRAZALEMA LAS PIEDRAS2establecimiento al más puro estilo serrano, si bien durante la fiesta tuvo que abreviar su carta, lo que no impidió que pudiéramos degustar la mejor carne con excelente elaboración y emplatado. El servicio también estuvo a la altura. Grazalema es pueblo amable y cortés. De todos los platos, riquísimos, citar el “ibérico a baja temperatura con setas selectas”. Cazuela de pasta con setas, caldereta de cordero especiada, ensalada de naranja y queso de cabra con vinagre y miel de Grazalema o pollo confitado sobre patatas rotas al pimentón, fueros las otras propuestas serranas de Casa de las Piedras. El postre, capricho del chef, magnífico.

Vistas espectaculares del pueblo, caminos medievales, iglesias notables,  son el recuerdo de que Grazalema conserva su esencia, su elegancia, y el recuerdo de parte de su historia, para recrear en el presente.

(El Restaurante Casa de las Piedras se encuentra en la calle de las Piedras, 32, Grazalema, Cádiz).