La hamburguesa perfectaConmigo pasa lo mismo que con la llamada ley del péndulo: que frente a una tendencia radical, sale otra también extrema para equilibrar el recorrido. Lo digo porque soy la respuesta a las malas prácticas en calidad y servicio de una gran mayoría de las hamburguesas que circulan por el mercado y que están dando tan mala fama a esta cocina de carne picada y acompañamientos, que no tiene culpa de nada. Me presento: soy una hamburguesa de autor, obra de un señor chef profesional que me mima y valora en toda mi existencia, desde que formaba parte del cuerpo vivo de un animalito llamado buey, vaca o ternera, y seleccionando las mejores partes. Así que, valiéndome de mi especial nivel, voy a dar algunos consejos sobre mi preparación, por si a alguien le interesa comer y degustar otro tipo de hamburguesa. Allá van:

PRIMERO: vigilar el grosor del picado y por supuesto, amasar bien la mezcla para que el resultado sea una textura agradable y firme, sin ser demasiado compacta. El tema de la elección de ingredientes es libre, a gusto del consumidor.

SEGUNDO: en cuanto al tiempo de cocinado, hay que contar con el que necesitan los ingredientes; si éstos precisan más de 5-6 minutos, tendremos que empezar por ellos, antes de mezclarlos con la carne.

TERCERO: no olvidar que la hamburguesa debe aportar placer además de propiedades nutricionales. Por ello, los sabores deben ser compatibles con la buena carne, equilibrando al mismo tiempo proteínas, hidratos y grasas (las mínimas), todo ello con las vitaminas de las verduras deseadas.

CUARTO: a la hora de cocinarla, es importante que la hamburguesa esté casi templada, por lo que antes debemos sacarla de la nevera. Luego, hay que darle el calor suficiente en la sartén, la plancha o el horno, a la máxima temperatura.

QUINTO: como truco, aconsejo poner gotas de aceite sobre la propia carne, además de dar una sola vuelta por cada lado. Así, siempre saldrá de lujo.

SEXTO: hablemos de los acompañantes: el pan debe ser ligero, fácil de masticar, y debe calentarse antes de consumir. Hay panes diseñados especialmente para las hamburguesas, con distintos tamaños, sabores y texturas (de sésamo, mollete blanco, sin gluten, de sabores, etc.). Las salsas son fundamentales para degustar una buena hamburguesa, maridando con ensaladas, sándwiches, pescados, etc. Las hay de kétchup, mostaza, curry, con nuez moscada, estragón, miel, quesos, mahonesas, etc.

SÉPTIMO: para culminar mi degustación, recordaros que mis NOTAS DE CATA son: valoración del aspecto general, fase visual, olfativa y gustativa.

Ya habréis comprendido de que no soy una hamburguesa cualquiera, y que, por supuesto, no escribo en cualquier blog.

FUENTE: Hamburguesa Nostra, carnicerías – restaurantes. Hamburguesas aptas para celíacos.

www.hamburguesanostra.com