casas gaditanas1Otra ruta sorprendente organizada por la Asociación Cádiz Ilustrada. El pasado viernes entramos en patios, subimos a torres miradores, subimos escaleras y hablamos con vecinos. Todo era auténtico, genuino. Era la historia del caserío de Cádiz, guiado y expuesto por la arquitecto Ángela Pagés. Un mundo oculto tras impresionantes puertas, que demostraban la elegancia y el gusto de otro tiempo, con escudos en las portadas para nobles y con banderas en las torres para burgueses.

Partiendo del siglo XVIII gaditano, que recoge el monopolio de la Casa de la Contratación, se construyen casas palacios que se erigen en tres estilos: barroco (de obra nueva), neoclásico (de reformas) e isabelino (de embellecimiento), si bien se da una mezcla de estilos. Ahí va una pequeña explicación.

Barroco: portada majestuosa, columnas salomónicas, temas florales, ornamentación en fachadas.

Neoclásico: líneas potentes, pilastras planas o estriadas, frontones y basamentos, sillares pintados.

Isabelino: elegancia, ménsulas (elemento estructural en voladizo) en formas de animales o de humanos, balcones de paloma.

En cuanto a la estructura de una casa tipo gaditana –a partir del XVIII- ésta consta de planta baja (almacén y caballerizas), planta primera (dependencias oficinas), planta segunda (vivienda propietario y familia), tercera planta (cocina y servidores), y azotea (lavaderos y torre mirador).

casas gaditanas2La Casa de las Cadenas (calle Cristóbal Colón), primera que visitamos, llegó a tener 14 criados, para el matrimonio y sus dos hijos. La torre mirador cumplía la misión de vigilar la llegada de los barcos que volvían con carga de las Indias, que vendían su mercancía incluso antes de llegar al puerto gaditano.

No obstante, en 1792 se proclama una normativa urbanística que prohíbe las torres miradores por seguridad, obligando a fabricarlas de madera. Por ello, hoy no queda ninguna de este material. Igualmente, se limita la altura (varas a calle y frente). En 1845 vuelve a modificarse la normativa en mediciones.

La Casa de las Cadenas: propiedad de Diego de Barrios. Tras acoger en su casa el Santísimo el día del Corpus por una tormenta que sorprende a la procesión, amplía la casa comprando la finca colindante, solicitando le sean instaladas las cadenas. Planta baja y primera lleva en fachada piedra ostionera, con sillares grandes. Arriba, paramento convencional y liso. Mármol, caoba y clavos en la gran puerta de entrada, con vigas labradas y doradas en el interior. Tras la rehabilitación llevada a cabo por los diversos usos que ha tenido la casa, quedan como elementos originales la fachada, escalinata y cúpula, el patio y la magnífica torre mirador.

Casas gaditanas3Según Ángela Pagés, nuestra guía, las galerías de los pisos eran abiertas. Y los cierros llegan con el estilo isabelino así como las monteras de cristales sobre los patios, es decir, siglo XIX. El estilo neoclásico trae la escalera enfrentada al zaguán. La casa tiene una interesante cúpula sobre la escalinata con linterna encañonada (solo decorativa, de yesería), típica del barroco. La torre es neoclásica, con 4 pilastras, un friso en la zona superior.

Por cierto: gracias a un amable vecino que nos abrió, pudimos conocer el patio de la casa de San Francisco, 63, que construyó un navegante genovés en el siglo XVIII.

(Continuará).