bandera Puntales1Gracias a la Asociación Arrabal de Puntales 1785, he participado en el acto de bendición e izado de la insignia o generala del cuerpo de Artilleros de los Extramuros de Cádiz, concedida por méritos propios en la defensa del sitio. Ha sido nuevamente en el Fuerte de San Lorenzo del Puntal, y he estado formando parte del grupo del pueblo. Junto al batallón, también estaban representados el clero, el Consejo de Regencia y otros ciudadanos notables, incluidos la Asociación 24 de septiembre de 1810 (venidos de La Isla), testigos de lo que ocurrió el 10 de febrero de 1810. Os recuerdo que mi nombre es Carmen Toscano Cavana, y que nací en Cádiz en 1767. El patio de armas estaba lleno a rebosar de público.

Bandera Puntales2Soy una mujer de mi tiempo y me interesa todo lo que ocurre en mi ciudad, pero en raras ocasiones traspaso las murallas para visitar otros barrios de extramuros, como Puntales, porque en los tiempos de asedio que me ha tocado vivir, es muy arriesgado. Pero me alegro de haber acompañado a mis amigas de esta alejada zona, tan castigada por conflictos y combates. De hecho las bombas amenazaban constantemente, si bien pocas llegaban al centro de Cádiz. Además, tengo doce hijos que atender y, mi marido, Tomás Fedriani Petri, comerciante de Indias, está siempre muy ocupado. Por cierto, yo no sé leer ni escribir, como muchas mujeres de mi tiempo.

Bandera Puntales3Es cierto que mi situación económica es acomodada y podía permitirme ciertos caprichos en moda. También teníamos una casita en Chiclana, adónde tuvimos que trasladarnos cuando la epidemia de fiebre amarilla en Cádiz se llevó a dos de mis hijos pequeños. Pero todo eso fue antes de la guerra. Hoy mi hijo mayor Jorge, sigue custodiando las Puertas de Tierra, por pertenecer al batallón de Voluntarios Distinguidos.

El acto de hoy en Puntales tiene su sentido: recordar el intento frustrado de acceder a la Isla de León (hoy San Fernando), a través del Puente Suazo por el ejército francés. Hace hoy 203 años. Ya el enemigo había tomado la villa de Puerto Real, avanzaba por el Caño del Trocadero, y solo le quedaba cruzar la bahía y entrar en la ciudad.

Bandera Puntales4Era un 10 de febrero de 1810. A partir de ahí el fuerte de Puntales se convierte en la primer línea de artillería, siendo el protagonista de los combates más heroicos. Para ello contaba con navíos como San Justo y San Francisco de Paula, con cañoneras en el mar y con baterías que protegían el istmo o camino que conducía por tierra al castillo.

Hasta el 25 de agosto de 1812 continuaron los combates. Los valientes Voluntarios Distinguidos de Extramuros lo dieron todo por defender la plaza. Tal como detalló la autoridad en su discurso, «malviven, malcomen y se visten como pueden». La gente los llama, popularmente “perejiles”, porque la mayoría eran hortelanos. Conozco a sus esposas y sé que fueron años muy duros para ellas y sus hijos.

Bandera Puntales5En el acto se dio lectura al decreto de la sesión del Consejo de Regencia, así como la ejecución del mismo, con la bendición e izado de la bandera. Al finalizar, todos aplaudimos emocionados. Las mujeres del pueblo dimos vivas al Rey, a la Constitución, a la libertad, a la nación y a los valientes voluntarios de Puntales. No sé muy bien como habrá digerido la historia toda esta vehemencia del pueblo.

El acto del izado de la bandera en el fuerte de Puntales comenzó en el año 1831 (yo ya tenía aquí unos añitos pero acudía siempre). Sé que luego se perdió la costumbre por el deterioro de la insignia, y ahora, gracias a la Asociación Arrabal, se vuelve a realizar. Les cuento todo esto aunque solo soy un recuerdo y un apunte en el registro civil, y en el árbol genealógico de esta familia Fedriani.

Banderas Puntales6La bandera de los Artilleros de Puntales ha ondeado al viento de poniente de esta noche. Nuestra Armada se encargará de su custodia. He acompañado a mis amigas de este barrio como en otras ocasiones, en las que he desfilado con ellas. Son mujeres valientes, acostumbradas al peligro de la lejanía del centro de la ciudad. Saben lo duro que es vivir junto a un fuerte y  más en época de guerra, una guerra tan cruel como la que libró España por defender su tierra hace 200 años, aunque Cádiz no fue tomada.

Esta tarde la lectura del decreto se ha mezclado con los aplausos pero también con el ruido de los cañonazos. Yo he temido por los niños que nos acompañaban y que jugaban inocentemente por el fuerte, pero gracias a Dios no ha ocurrido ninguna desgracia, y hemos podido volver a casa contentas y satisfechas del honor concedido a nuestros artilleros: tener su propia insignia.

Ha sido solo una recreación histórica, pero estos pequeños gestos hacen que una serie de situaciones heroicas, excepcionales en la historia, no caigan en el olvido. Yo no tengo instrucción, pero tengo muy claro que Cádiz es un lugar especial por su pasado, un pasado que conviene aprender con interés, investigando y analizando con sentido común. Y esta bandera tiene mucho significado.