Bazar Victoria portada“Baterías de Cocina, Baños, Servicios de mesa, Cocinas económicas, Escopetas, artículos de caza y deportes”, decía un anuncio del Bazar Victoria a mediados del siglo XX. Hoy no ha variado gran cosa, excepto en artículos de caza. En Sevilla no es necesaria su presentación, es archiconocido. Se trata de una tienda emblemática, con más de cien años abierta en pleno centro, referencia de los accesorios de cocina tradicionales e innovadores, que a finales de este mes tendrá que trasladarse a otra ubicación, cediendo el local a su propietaria, la Fundación Cajasol. Se irá a la calle Francos, a escasos 100 metros del actual emplazamiento. De momento están liquidándolo todo con un 20% de descuento (si el cliente está de acuerdo, claro).

Se sabe que Bazar Victoria comenzó en 1914 en este mismo local, que había sido una tienda de lámparas, a nombre de Leal de Graciani. El lugar tenía mucha vida, por su situación en los bajos de la antigua Audiencia. Hoy sus amplios escaparates centenarios siguen siendo motivo de atracción para los viandantes. En ellos podemos ver los cacharros de siempre actualizados y las últimas novedades para cocinar.

Bazar Victoria interiorLa página de internet del Bazar Victoria es de lo más activa, sobre todo por sus ventas on-line. Por cierto, lo más solicitado a través de internet son las perchas de madera para forrar, artículo que sale a diario en discretas cantidades hacia destinos de toda España, indicado especialmente para la ropa de los bebés. Otro producto muy vendido es el cortador en espiral de verduras y el pulverizador de limón.

Seguramente a primeros de julio Bazar Victoria estará en su nueva sede. Sabemos que se llevará el antiguo mostrador –centenario también-, un elemento insustituible para la atención al público y la vida diaria de este comercio histórico. La fachada de la tienda no tendrá la misma visibilidad que tenía hasta ahora, pero –dada su cercanía- los clientes nos iremos acostumbrando.

En Bazar Victoria he comprado mis baterías de cocina (tanto para mi casa como para los cursos o para regalar), así como diversos artilugios para ayudar en las tareas culinarias. La verdad es que tienen de todo, y por ello no paran de sorprenderte con los nuevos inventos.

No he hablado de la amabilidad de sus empleados, pero no puedo dejar de decirlo: además de eficientes, son encantadores.

Y sobre todo, esta tienda me ha hecho disfrutar con la simple contemplación de sus escaparates.

En breve visitaremos la nueva tienda y os lo contaremos.